Cañadas en danza

Idea: Manuel Cañadas. Basado en el texto: 'Eh, Joe', de Samuel Beckett. Dramaturgia/dirección: Belén Lario. Espacio escénico: Perros en Danza. Lugar: Centro de las Artes de Sevilla. Fecha: 9 de diciembre. Aforo: Lleno.

Antes de ver la propuesta es difícil imaginar cómo sería la tercera edad de Manuel Cañadas, por no entrar en los cientos de años del personaje que encarna en Oye, Yoe. (Síndrome de ausencia) ¿Qué sería de su rostro, inocente, vivaz, donde se refleja cada emoción, incluso el pensamiento? ¿Dónde quedaría esa curiosidad perspicaz que caracteriza sus movimientos? ¿Cómo enfrentarse al estatismo claustrofóbico de la obra de Beckett cuando cada movimiento que se genera padece la maravillosa enfermedad de parecer siempre el primero?

Éste es también un ejercicio de introspección. Conociéndose, Cañadas esconde su rostro, y se enfrenta al espectáculo con nuevos límites, para explorar y desarrollar otras posibilidades teatrales y coreográficas. Enfrentándose a sí mismo planta cara al personaje de Beckett. Quizás lo más hermoso sean las ráfagas del Cañadas de siempre, que penetran esas lindes tan bien definidas, él, ahora, también, más poderoso, como movido por un trazo más fino. Empujado por las voces en off que lo han venido acompañando a lo largo de la trayectoria de Perros en Danza, el artista se hace grande en lo pequeño, emocionando al público con vibraciones minúsculas, profundas, con paisajes contenidos, no sujetos a órdenes temporales.

Este work in progress promete futuros desarrollos muy interesantes. Quizás sería preciso trabajar más la relación entre el afuera y el adentro, para que ese adentro que hace visible la danza se haga más fuerte. A eso precisamente invita la austeridad esteticista de la escenografía, que clama ser usada. También cabría explorar con más ahínco el binomio ausencia/presencia y potenciar esos delicados aciertos coreográficos que Cañadas puede llevar a terrenos mágicos.

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