Canales defiende un flamenco "sin artificios, alejado de lo superficial"

  • El coreógrafo representa dentro de los 'Jueves flamencos' de Cajasol 'Bailaor', en el que apuesta por "la disposición del alma antes que la disposición escénica"

Aunque el espectáculo que presenta, Bailaor, ya tiene un largo recorrido -se estrenó en la Bienal de Sevilla de 2000-, esta noche pisará el escenario de los Jueves Flamencos un nuevo Antonio Canales. El sevillano es ahora un creador que, tras décadas de riesgos e innovaciones, aboga por despojar al flamenco de artificios y ahondar en la pureza de las raíces. "El flamenco no necesita una puesta en escena. No necesita de todos esos artilugios, se haga aquí o en el Covent Garden. Lo importante no es la disposición escénica, sino la disposición del alma", mantiene el coreógrafo.

Canales acusa que en su disciplina "hay mucho titiritero, demasiado disfraz" y cree que "cuando empecemos a centrarnos, quitemos lo moderno, la gente va a ver toda esa sabiduría que es el flamenco". El Premio Nacional de Danza opina que "cuando en el flamenco te distrae algo, es que no está bien. El flamenco es un trance. Hay que dejar de hacer tantas cosas superficiales".

Asombran estas palabras en alguien que ha disfrutado jugando con los vestuarios, sorprendiendo al espectador con unos montajes donde Canales no ponía cortapisas a su imaginación. Pero el bailaor declara haber vivido una evolución y caer en la cuenta de que "como decía Wilde, la experiencia es el nombre que damos a nuestros fracasos. Hay que fracasar para tener experiencias. Con el tiempo te das cuenta de lo mal que has estado". Añade un consejo para sus compañeros de profesión. Sugiere "a los que presentan tantos espectáculos a la Bienal, que dejen de pedir dinero y que bailen, que para el flamenco hacen falta muy poquitas cosas".

Para Canales, el cambio de rumbo que ha dado a su carrera, esta apuesta por la sencillez, no ha sido algo repentino. "Ya he dado un giro a mi carrera, lenta pero muy claramente. Nunca me he tapado, nunca he tenido doble cara", dice sobre sí mismo.

Además de abrirle los ojos, Canales confiesa que los años han consolidado su estilo. "El que me vea bailar me va a ver mejor que nunca. El otro día actué con Tomatito en Almería y se me puso todo el teatro de pie", cuenta.

El espectáculo con el que visita Cajasol, Bailaor, entronca precisamente con la austeridad que interesa ahora a Canales. "El espectáculo nació de la demanda del público, de esa gente que se me acercaba y que me decía: Anda, deja de disfrazarte de nada, lo que queremos es verte a ti bailar", explica. El intérprete estará acompañado de Pastora Galván y los hermanos Iglesias y anuncia que partirán de un fandango de Huelva que encadenarán con una soleá y una seguiriya. "El fin de fiesta lo hemos dejado por tangos", anticipa el bailarín, encantado con la intimidad del espacio. "Esta sala es muy especial, porque aquí te desnudas", concluye.

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