La Celestina poliédrica en el Lope

  • El veterano actor Roberto Quintana se mete en la piel de la célebre alcahueta de Fernando de Rojas en un montaje que lleva a escena la Compañía de Teatro Clásico de Sevilla desde hoy hasta el domingo

La Compañía de Teatro Clásico de Sevilla (TCS) rescata La Celestina, la obra de Fernando de Rojas en un montaje que se puede ver en el Lope de Vega desde hoy hasta el domingo, bajo la dirección de Ramón Bocanegra y con dramaturgia de Alfonso Zurro.

Proyectar el mito universal. Ése fue el encargo que Bocanegra, fundador de la compañía, encomendó a Zurro. "Una tarea ardua", según dijo, en la que ha intentado "adaptar el texto a una narración clara y modernizada del clásico para que llegue de manera limpia al espectador". Así, esta versión superará "las complejidades en el desarrollo" en que han incurrido otras versiones de esta "novela dialogada", apuntó Bocanegra. "Para la obra más universal de la lengua castellana, después de El Quijote", Zurro ha querido que "el aliento de la tragedia clásica" esté presente en la obra. Para ello, Bocanegra contará sobre el escenario con un coro interpretado por los propios actores y con el corifeo, representado por Pleberio, padre de Melibea. Estos elementos se enmarcarán en una escenografía sencilla compuesta por cuatro arcos de grabados clásicos y dos escaleras móviles.

Menos sencilla es la tarea confiada al veterano actor Roberto Quintana, que dará vida a la Celestina. La complejidad, según el fundador y ex director del Centro Andaluz de Teatro, no viene por tratarse de un personaje femenino, sino porque "la Celestina es un personaje poliédrico, que está por encima del bien y del mal, incluso por encima del género masculino o femenino. Está por encima de todos: del dramaturgo, del director y del propio actor, porque es un personaje que excede el escenario mismo". Por esta "grandiosidad teatral", a Quintana le gustaría que el espectador "comprenda y asuma que la Celestina es mucho más que una mujer que se dedica a la prostitución".

La compañía, que se fundó en 2005 y se ha centrado en montajes de obras clásicas como Don Juan Tenorio, La vida es sueño y La dama duende, cubre, según Juan Motilla, productor y fundador de la TCS, "un hueco de teatro clásico", necesario para los actores "que no se entrenan en la palabra y el verso", y para el público, "que demanda obras clásicas". La prueba la da la taquilla. Antonio Álamo, director del Lope de Vega, anunció ayer en la presentación que las entradas se han agotado, por lo que se ha programado una función más, la del sábado a las 18:00, la única con localidades a la venta.

Según Motilla, esta acogida se debería traducir en "un apoyo económico" de la Administración "porque hacemos algo para la ciudad, pero sin contar con ella". Bocanegra denunció que hay "importantes desfases" entre las producciones que cuentan con un "presupuesto adecuado" y reciben subvenciones, y las que tienen un "presupuesto de risa" como es el caso del TCS, cuando el objetivo final es el mismo: "Satisfacer al público".

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