Francis (Ford) Coppola: visionario y vinatero

Calentando el ambiente ante el inminente estreno de su nueva película después de diez años, Youth without youth, nos llega este ensayo biofilmográfico sobre uno de los grandes cineastas norteamericanos, ilustre miembro de esa generación que Peter Biskind bautizó como los "toros salvajes y moteros tranquilos", aquélla que, desde la universidad, la televisión o la cinefilia, asestó el último gran golpe de mano a un Hollywood en crisis.

Fiel a la mitología coppoliana, bañada hoy en vinos de cosecha propia, Ángel Comas incide en la idea del autor como un visionario genialoide mal visto por los sectores conservadores de la industria; como artífice de las transformaciones más importantes del New Hollywood, que buscaron renovar las anquilosadas estructuras heredadas del viejo sistema con nuevos planteamientos de producción independiente; como creador empeñado en buscar siempre profundidad temática e innovaciones estéticas; como idealista capaz de crear su propio estudio (Zoetrope) y arruinarse varias veces; como padre (literal: Sophia y Roman) y mentor de toda una nueva generación de cineastas.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios