Imaginación y talento en los teclados

Poco público para una de las propuestas más interesantes del Festival de 2008. Los jóvenes de Tasto Solo no han escogido un camino fácil, pues el rescate de los instrumentos de teclado del siglo XV no va a convocar nunca multitudes, pero el terreno ofrece notables posibilidades, por lo inexplorado del empeño y por la riqueza inherente a la música del período.

Partiendo de la figura de Conrad Paumann, organista ciego de nacimiento, considerado en su tiempo como "maestro de todos los maestros" (eso significa el título en alemán de este programa), Tasto Solo propuso un recorrido por piezas recogidas en las tablaturas anónimas de dos de las principales fuentes de la época, los manuscritos Buxheimer y Lochamer, que interpretaron con un conjunto de instrumentos de teclado más un arpa. El clavecímbalo (o clavisimbalum en su denominación latina) no es sino un salterio mecánico, lejano antecedente del clave; el órgano portativo (u organetto) es el más pequeño de la familia de los órganos: se toca sobre las piernas, con el mismo intérprete accionando un pequeño fuelle a modo de acordeón; el órgano gótico es un órgano positivo, de mayor tamaño; el arpa gótica es bien conocida.

Melodías con acompañamientos, polifonías, aires de danza, eruditas elaboraciones isorrítmicas, piezas solistas o en variados juegos de imitaciones fueron servidas, aprovechando en ocasiones las posibilidades espaciales del templo (el organetto subió al principio de la segunda parte al coro), con una precisión rítmica, una riqueza de matices y un sentido musical formidables. Tasto Solo supo compensar las limitaciones dinámicas de los instrumentos con imaginación, logrando mezclas tímbricas de sugerente atractivo. Bravo.

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