Isabel Bayón cruza de nuevo el umbral

  • La bailaora recupera en los 'Jueves flamencos' la obra que estrenó hace hoy seis años en el mismo ciclo, 'La puerta abierta', que le supuso un Giraldillo y su "espaldarazo".

Algunos iniciados han visto la fotografía: en ella una niña de cuatro, cinco años, pero seguro que no más, baila en la peña Torres-Macarena con Antonio Mairena, quien a su vez se había arrancado también a danzar ante la niña, agitando su famoso pañuelo. Isabel Bayón sonríe hoy al recordar esa imagen, que habla con elocuencia de la intensa relación con el flamenco de esta bailaora sevillana, alumna sobresaliente de Matilde Coral desde su más temprana infancia y una de las artistas más brillantes y personales de su generación. "Siempre viví con naturalidad estar en el escenario. En los primeros recuerdos que tengo salgo bailando. Para mí era algo completamente natural, me lo tomaba como un juego", dice Bayón, que esta noche ofrece en el ciclo Jueves flamencos de Cajasol una actuación "muy especial" para ella.

En el mismo lugar, la sala Joaquín Turina del Centro Cultural Cajasol, la bailaora presentó por primera vez su espectáculo La puerta abierta. De eso hace hoy exactamente seis años. Bayón reparó en la coincidencia cuando Manuel Herrera, el coordinador del ciclo, se puso en contacto con ella, y por eso se le ocurrió, para la ocasión, después de haber recorrido con enorme éxito medio mundo con esta coreografía, brindar "un homenaje al espacio y al público". Porque La puerta abierta, en la admirada carrera de la artista, no es un proyecto cualquiera.

"Fue muy, muy importante para mí. Y aun así, en aquel momento el montaje era como un boceto. Ahora está más rodado, claro, y es más pleno", dice ella. "Lo que iba a hacer era una cosa novedosa y ya sabemos que cuando se abre una puerta siempre da un poco de miedo, o por lo menos uno se preocupa porque no sabe lo que va a encontrar detrás de la puerta. Resulta que para ella lo que había detrás era el éxito. Isabel es muy valiente, no le importa desnudar su alma, rompérsela en cada cosa que hace. Para su trayectoria, este espectáculo supuso un espaldarazo", apunta por su parte Herrera, encantado de poder contar en su programación con la bailaora y coreógrafa.

La puerta abierta, que hoy se verá en el Centro Cultural Cajasol igual pero distinta, inevitable y afortunadamente, ganó un año más tarde de esa fecha tan trascendente para su responsable, en 2006, el Giraldillo al mejor espectáculo en la Bienal de Flamenco de Sevilla. Es uno de los reconocimientos más sonados, de hecho el que más, de los muchos que obtuvo gracias a ese proyecto en el que explotó definitivamente la emocionante fuerza expresiva que tantos empezaron a celebrarle de manera particularmente rotunda tras el estreno de Del alma en 2002.

"En esta obra el cantaor tiene mucho peso, y desde 2005 la he hecho con muchos y diferentes cantaores, y cada uno le imprime una personalidad y me lleva a bailar de otra manera", explica Bayón. Juan José Amador, Miguel Poveda, Arcángel y El Pele son sólo algunos de ellos; y ahora, esta noche, a esa enjundiosa nómina se une David Lagos, "buen artista y mejor persona", dice inmediatamente la bailaora, que hoy estará respaldada sobre las tablas también por la guitarra de Jesús Torres y las percusiones de José Carrasco.

Isabel Bayón. La puerta abierta. Esta noche, a las 21:00, en el Centro Cultural Cajasol (Laraña, 4). Entradas de 12 a 18 euros.

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