temporada 2011-2012 El coliseo lírico sevillano dispone de 800.000 euros menos en su nuevo curso

El Maestranza busca apoyos privados para amortiguar la crisis

  • Las instituciones instan a las empresas a entrar en el selecto club de socios que apoya el teatro, cuyo presupuesto vuelve a decrecer en el nuevo curso · Zoido plantea alquilar el espacio a grandes eventos

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Obtener más ingresos y evitar que su financiación recaiga en exceso en los presupuestos públicos se ha convertido en una obsesión para los teatros de ópera españoles, que han visto recortar de forma dramática sus subvenciones en los últimos dos años. El Maestranza, que clausura estos días la temporada lírica de su vigésimo aniversario con un ambicioso Don Carlo escenificado por Giancarlo del Monaco, conoce muy bien esas dificultades y dispondrá en el próximo curso de 800.000 euros menos. En el caso sevillano, el declive presupuestario se acentuó en 2010, cuando el Ayuntamiento retiró gran parte de su apoyo al teatro y la Real Orquesta Sinfónica de Sevilla (ROSS) poniendo en peligro la viabilidad de ambos proyectos. Aunque el nuevo equipo de Gobierno de Juan Ignacio Zoido se ha comprometido a garantizar el apoyo "a la continuidad, desarrollo y promoción" de la orquesta y el coliseo lírico, "una vez pongamos en orden las cuentas del consistorio", no parece probable que pueda reintegrar las partidas que el Ayuntamiento ha dejado de aportarles en los dos últimos años. Las otras tres instituciones que protegen al teatro -Ministerio, Junta y Diputación- intentaron amortiguar inicialmente el revés municipal pero también han acabado por limar sus partidas. Así, la Consejería de Cultura, que en 2007 aportaba un 25% del presupuesto, participa ahora en la gestión del Maestranza en sólo un 17%.

En Sevilla, como en el resto del país, toca ajustarse el cinturón y urge buscar nuevas vías de ingresos para la cultura, labor en la que teatros como el Real o el Liceo sacan una amplia ventaja al Maestranza. Basta ver cómo el capital privado se ha incrementado un 20% en la próxima temporada del Real que, tras la reciente incorporación de Iberia, cuenta ahora con 83 empresas patrocinadoras y ha pasado a estar financiado en un 56% por fondos privados y en un 44% por capital público.

Junto al afán por atraer mecenas y colaboradores, el alquiler de los espacios es otro as en la manga de los gestores y responsables culturales. El programa del PP para las recientes elecciones municipales planteaba sin retórica alguna la "rentabilización del Teatro de la Maestranza, con la cesión de sus instalaciones para eventos". El Gran Teatro del Liceo barcelonés es pionero en esta fórmula, que promociona en su dinámica página web. Desde allí ofrece para acoger eventos culturales, empresariales y sociales -desde convenciones a cenas de gala- cinco de sus espacios, entre los que figuran la sala principal, el foyer y el vestíbulo histórico.

En el caso del Maestranza, la cesión de sus instalaciones debe contemplar su alto nivel de ocupación, ya que prácticamente sólo deja de programar entre julio y agosto. Pero las experiencias aquí han sido satisfactorias, con hitos como el alquiler del coliseo lírico por una semana completa a Europay Internacional, que permitió ingresar en 1996, durante la etapa como director de José Luis Castro, 30 millones de las antiguas pesetas por una campaña para la promoción del monedero electrónico.

La cuestión es candente y el presidente de la Junta de Andalucía, José Antonio Griñán, advertía en el nuevo número de la revista del Maestranza que "necesitamos todas las aportaciones posibles de la iniciativa privada comprometida con el desarrollo cultural de Andalucía, que se ha ido incorporando las últimas temporadas y que, en algunos casos, son ya socios habituales de sus actividades".

La última empresa en incorporarse a ese club de amigos ha sido Gas Natural Fenosa, que ha suscrito un patrocinio para toda la temporada 2011-2012 dentro de su compromiso "con iniciativas que generen un alto valor para la sociedad", explican fuentes de la entidad. "Para nosotros es todo un prestigio poder participar de algo tan emblemático y con tanta envergadura en Sevilla, culturalmente hablando, como es el Teatro de la Maestranza", añaden. Fenosa es veterana en estas lides y patrocina la temporada del Liceo de Barcelona, colabora con el Teatro Real, es mecenas de honor del Palau de la Música Catalana y patrocina además a la Orquesta Sinfónica de Galicia y, en Andalucía, el Festival Internacional de Música y Danza de Granada, el de la Guitarra de Córdoba y el de Cine de Málaga. También la Fundación BBVA, por valor de 200.000 euros -a dividir entre la ROSS y el Maestranza-, patrocinará la próxima temporada en reconocimiento "a la trayectoria y gestión de la dirección artística del Maestranza y la ROSS, ambas a cargo de Pedro Halffter", afirman.

La Fundación BBVA también acaba de brindar su apoyo al Teatro Real, que aunque ha perdido dos millones de euros apuesta por el riesgo y el repertorio del siglo XX en la segunda temporada de Gerard Mortier como director. La oferta madrileña, muy atractiva, quiere captar públicos jóvenes e incluye un vanguardista montaje de Robert Wilson titulado Vida y muerte de Marina Abramovic que protagoniza la propia artista junto a Willem Dafoe y al que ponen música Antony (de Antony and the Johnsons) y William Basinski. Valga este ejemplo para subrayar que la entrada de patrocinadores privados no conlleva forzosamente un anquilosamiento de la oferta.

En el Liceo (48,4 millones de presupuesto), el nuevo apoyo de la Fundación Loewe les permite fichar a la Martha Graham Dance Company en julio y a cinco grandes ballets a partir de septiembre, entre ellos los de Montecarlo y el Teatro Mariinsky. Mientras, en Sevilla, los amantes de la danza se conformarán con compañías más modestas de Buenos Aires y Varsovia.

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