Palabra e imagen: un largo diálogo

  • El Ayuntamiento de Sevilla acoge 'Salto de página', una exposición que explora el mundo de los libros de artista y que incluye creaciones de Andy Warhol, Jaume Plensa o Pérez Villalta

Inicialmente, los artistas volcaron en sus óleos o estatuas el influjo que la literatura ejercía sobre ellos, dándoles una nueva vida en otro soporte a los personajes de sus lecturas; más tarde, con las vanguardias, los creadores encontraron una poderosa vía de expresión en el vínculo entre palabra e imagen, aportando una inesperada dosis de poesía -a menudo también de humor o extrañamiento- a su trabajo. Después, hubo autores que llevaron esa relación más allá, como el norteamericano Edward Ruscha, que encontró paradójicamente en un viejo formato como el libro un vehículo de renovación.

Han pasado cinco décadas desde que Ruscha inaugurara toda una serie de publicaciones con Twenty-six Gasoline Stations (Veintiséis estaciones de gasolina, 1962), pero esa visión del libro como un género independiente del arte sigue estimulando a muchos creadores. Salto de página. El libro de artista en el siglo XXI, la muestra que inauguró ayer el Ayuntamiento de Sevilla, explora esa senda que ya vaticinó el francés Michel Butor: "Los únicos libros que nos interesarán en el futuro son aquellos que puedan ser considerados como obra de arte".

La exposición, comisariada por la especialista Rocío Santa Cruz, parte de los fondos que la feria Arts Libris de Barcelona -una cita que fundó Santa Cruz y que explora ese fértil diálogo entre los ámbitos del arte y la edición- ha ido reuniendo junto al Banco Sabadell. La selección dedica especial atención al auge que ha tenido el libro de artista en la última década, cuando "gracias a la tecnología digital muchos jóvenes han encontrado -apunta Santa Cruz- una forma de sacar adelante su trabajo y autoeditarse". En el Consistorio se pueden ver desde la reinterpretación que ha hecho la alicantina Cristina de Middel del Libro Rojo de Mao, en los escenarios de la China actual, hasta la recopilación en que el gaditano Miguel Trillo convoca a las tribus urbanas que ha retratado en su carrera.

Pero Salto de Página, organizada por la Fundación Banco Sabadell junto al ICAS, la Feria del Libro de Sevilla y la Fundación José Manuel Lara, analiza los territorios limítrofes entre la edición y el arte a través de cuatro bloques temáticos: la bibliografía contemporánea, en la que se muestran carpetas de grabados de Pablo Palazuelo, Joaquín Torres García o Guillermo Pérez Villalta; el libro objeto y la poesía visual, un apartado en el que destacan la serie de Joan Fontcuberta a partir de textos censurados de Erasmo de Róterdam o la elegante relectura del Cantar de los cantares que ha llevado a cabo Jaume Plensa; el libro de artista, con ediciones que idearon Andy Warhol o Equipo Crónica; y el fotolibro, que a través de obras de Ricardo Cases, los mencionados Trillo o De Middel revela el impulso para la creatividad que algunos autores han hallado en lo digital.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios