Sangre necesaria por estas fechas

  • La Plaza de la Campana volvió a contar con el autobús de hemodonación en una maratón especial

Con la llegada de las fiestas navideñas se cambian los hábitos rutinarios y eso afecta, entre otras cosas, a la labor solidaria que representa la donación de sangre, que baja bastante durante estos días a pesar de que la demanda persiste e incluso ha aumentado en los últimos meses.

Por ello, el Centro Regional de Transfusión Sanguínea organiza campañas especiales en verano y en Navidad para seguir fomentando el hábito, y para la jornada de ayer se produjo una nueva maratón de donación de sangre especial por Reyes. Y es que hay que reponer reservas de todos los grupos sanguíneos tras las fiestas y poder cubrir la demanda hospitalaria, la cual sigue creciendo. En la Plaza de la Campana, en pleno centro histórico, se instaló ayer como otras veces el autobús de la hemodonación, que contó con una buena afluencia todo el día y sobre todo por la tarde, cuando más gente se desplaza a comprar o a buscar el Heraldo de los Reyes Magos.

Éste era el caso, por ejemplo, de Antonio Jesús, de 18 años, que donaba por segunda vez en su vida aprovechando que estaba de compras por el centro. "No cuesta trabajo y sé que hace falta", comentó. Lo mismo le ocurrió a Reyes, de 24 años, que vio el autobús y no lo dudó ni un momento. Bien por casualidad o por alguna razón más profunda, lo cierto es que por momentos el autobús lograba llenarse.

Javier, de 22 años, explicaba mientras se tumbaba en la camilla que escuchó por la radio que "las reservas estaban bajo mínimos y como estaba por aquí de compras me pasé". De la misma forma, Mercedes comentaba que "vengo cuando puedo" y más ahora, que "sé que se necesita más por los accidentes". También Lorena, sensibilizada por esta razón, se paró a hacer una buena obra en sólo un momento.

Y es que la idea es "captar personas generosas de corazón y de sangre", como apuntaba uno de los miembros del equipo sanitario, José Carlos, que junto a Marcial se encargan de recoger la sangre mientras tranquilizan a los donantes. Alguno a veces se marea un poco, pero los dulces, zumos y refrescos ayudan a subir la tensión. "Hay que venir comido, bebido y descansado, con la disgestión hecha de dos horas", señalaban los sanitarios, quienes añadían que después de donar "hay que pasar dos o tres horas tranquilos, sin hacer esfuerzos ni cargar pesos porque puede sangrar el brazo". De todas formas, dada la experiencia del personal presente se permitían advertir que "hay que seguir escrupulosamente las normas", ya que los cuidados son para el bien de los donantes, los cuales "queremos que vuelvan".

Los avisos en los medios de comunicación parece que resultan efectivos, como aseguraba la doctora Rosario, quien realiza una serie de pruebas previas a la donación. "Se hacen preguntas para saber si toma antibióticos y se hacen pruebas de tensión, entre otras", apuntaba la médico sobre las restricciones actuales a la hora de donar, las cuales son cada vez más exigentes.

Sin embargo, la entrega de sangre es una acción muy valorada en esta sociedad y ya en los centros educativos -incluso en las universidades- se fomenta el hábito entre los jóvenes, dando a entender que siempre hace falta. En la provincia de Sevilla hay unos 25.000 donantes habituales y cerca de 70.000 en activo. Pero el envejecimiento paulatino de la población y el aumento de los accidentes de tráfico, además de usos exclusivos para cirujías y trasplantes, continúa aumentando la demanda de una materia prima que no se puede fabricar de modo artificial. Es por ello que no sólo en estas fechas, sino todo el año, los centros sanitarios necesitan de transfusiones tanto de hematíes como de plaquetas y de plasma, estas últimas con complicación añadida.

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