Solicitan un congreso para determinar si un cuadro del Bellas Artes es de Pacheco o Velázquez

  • La asociación Velázquez por Sevilla quiere que los expertos determinen la autoría real del 'San Francisco de Asís con el crucifijo', después de que el conservador de pintura española del Louvre Guillaume Kientz iniciara el debate en marzo.

Desde el pasado 15 de marzo, el Museo de Bellas Artes de Sevilla acoge un total de 58 piezas de Francisco Pacheco (1564-1644), considerado el gran maestro de Velázquez, aunque si es verdad lo que el ojo de un conservador ha captado, en realidad serían 57 piezas las expuestas. El ojo es del conservador de pintura española del museo parisino del Louvre Guillaume Kientz, que asegura que el cuadroSan Francisco de Asís con el crucifijo, atribuido a Pacheco, puede ser en realidad de Velázquez, que fue su alumno más aventajado. 

Tal es el revuelo que ha levantado Kientz con sus deducciones, que ha abierto un debate que la asociación Velázquez por Sevilla quiere que se cierre con un congreso internacional de expertos que acredite el autor real del cuadro, que forma parte del "fondo de armario" de Pacheco en el museo sevillano. 

Guillaume Kientz acudió en Semana Santa al museo sevillano a ver la exposición sobre la obra de Pacheco y días después publicó un sorpresivo artículo en la revista La Tribuna del Arte en el que sostiene que son muchos los detalles que apuntan a que el cuadro se inspira en la técnica del maestro de Velázquez, pero con un resultado final sólo alcanzable para el genial pintor sevillano. 

El experto francés incluía en su artículo fotografías de detalles del cuadro que  asegura que huelen a Velázquez por los cuatro costados, por lo que pone en tela de juicio que este lienzo, almacenado en el museo y sacado ahora a la luz, pertenezca al pincel de Pacheco, y sí a su alumno. Kientz no sería un visionario si se tiene en cuenta el artículo que publica en el catálogo de la exposición la directora del museo, Valme Muñoz, que dice de este cuadro que cuenta con "unos contornos nítidos, unos perfiles claros que evocan los estudiados en Velázquez y que le servirían para modelar figuras de volumetría escultórica, como este santo o sus famosas Inmaculadas, y como referente del dibujo preparatorio". "Definido el contorno, hace las construcciones ya pormenorizadas, los volúmenes, las luces y las sombras. Las pinceladas amplias en zigzag o en líneas paralelas para los sombreados y las luces realizan un trabajo en superficie, creando texturas en el hábito, mientras que las pinceladas menudas modelan la cabeza y el rostro, dotándolos de una fuerza expresiva inusual en Pacheco", explica la directora en el catálogo. 

Esté más o menos documentado o sea más o menos fidedigno el trabajo del francés, la asociación Velázquez por Sevilla ha reclamado que sean expertos internacionales reunidos en la capital andaluza los que se encarguen de decidir si tienen razón, como dice el presidente de esta entidad, Guillermo Caballero. 

"La herramienta de la comunidad científica es un congreso de expertos, donde se produce un foro de debate entre especialistas para determinar la autoría. Hay primeros espadas del mundo de la crítica que tienen la suficiente entidad como para dar una opinión y que sea secundada", señala Caballero. Para el presidente de Velázquez por Sevilla, confirmar la posible autoría del cuadro aumentaría "el poco repertorio" que hay en la ciudad que vio nacer a Velázquez, aunque todo quedaría supeditado a unos estudios más amplios. 

Hasta hace una década, recuerda, los dos Velázquez que había en la ciudad eran La imposición de la Casulla de San Ildefonso, propiedad del Ayuntamiento y actualmente en el Centro Velázquez de los Venerables, y el Retrato de Cristóbal Suárez de Ribera, que está en el Museo de Bellas Artes. 

En 2007 se adquirió para ese museo Cabeza de Apóstol, y muy poco después Santa Rufina, que compró la Fundación Focus Abengoa y dos años después también se adquirió para el Centro Velázquez La Inmaculada, en un principio atribuida a Alonso Cano. 

El debate dará para mucho y, mientras, sea quién sea el autor del cuadro, se puede disfrutar en la exposición que se puede ver hasta el próximo 12 de junio bajo el título genérico de Francisco Pacheco. Teórico, artista y maestro, y que guarda algunas de las mejores obras salidas de las manos de alguien que, por encima de un cuadro concreto, ha sido un artista y maestro de artistas irrepetible. 

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