El amor es una 'sitcom'

El carácter episódico y fragmentario de esta nueva comedia española sobre el amor y otras desgracias denotas dos cosas: la primera, el apego a una cierta estructura narrativa basada en situaciones únicas propia del cortometraje de aprendizaje; la segunda, la inevitable filiación televisiva de las nuevas formas de la comedia cinematográfica.

8 citas ensambla, que no integra (aunque algunos personajes se crucen de una historia a otra y el episodio final intente reunirlos a todos en un entierro), en otras tantas viñetas cómicas sobre los tópicos y estereotipos del amor y el sexo sus no menos tópicas y estereotipadas fases de desarrollo de acuerdo a los clichés urbanos más elementales: del enamoramiento al desencanto, de los celos al reencuentro, de las segundas oportunidades a la promiscuidad, de la infidelidad a la entrega. Viñetas independientes y desiguales (las hay con cierta gracia, véase la de la mañana después de una noche de pasión entre dos desconocidos; pero también verdaderamente desastrosas, véase la de la seducción en el sofá con voz en off incluida) en las que se alterna la estética de la telecomedia, a saber, escenario único, realización plana, teatrillo de actores, réplicas medidas, etc., con unos leves, muy leves, alardes de estilo que, como en el episodio del matrimonio maduro (Solá y Ozores) en el spa, dejan intuir una pequeña voluntad de estilo a través del recurso al plano-secuencia.

Por lo demás, la cinta de Peris Romano y Rodrigo Sorogoyen, debutantes aquí tras larga experiencia televisiva, descansa sobre la archisabida palabrería altisonante y explicativa de nuestro cine, sobre la caricatura (y el exceso: véase el episodio de la comida familiar) al servicio de un elenco de rostros populares de la pequeña pantalla (ahí tienen todos juntos, como en una gran telecomedia mixta, a Arturo Valls, Belén Rueda, Belén López, Melanie Olivares o a un Fernando Tejero poniendo caras de pena que más bien parecen de estreñimiento) y sobre unas formas tan funcionales e impersonales como las de cualquier sitcom española de horario prime-time.

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