Un gesto integrador hacia los refugiados

  • Vecinos de Sevilla Este organizan desde hace cinco años un acto de entrega de regalos a los niños del Centro de Acogida

En España decimos que los Reyes Magos vienen de Oriente, aunque en esas zonas del planeta no conozcan apenas nada de su existencia. De hecho, esta tradición se le hace aún extraña a numerosos inmigrantes que llevan viviendo un tiempo en nuestro país, aunque los niños la han aprendido mejor que sus mayores.

Ese es el caso de los hijos de los refugiados del Centro de Acogida en Sevilla Este, quienes desde hace cinco años disfrutan de una iniciativa solidaria puesta en marcha por las distintas asociaciones del barrio y el Ayuntamiento de Sevilla a través del distrito Este. En esta ocasión tuvieron que esperar un día más, ya que los otros años el acto tenía lugar el día 6, pero la espera tuvo su recompensa para los jóvenes, que mostraban su satisfacción con los regalos recibidos.

Uno de los coordinadores de la iniciativa y presentador del acto, José Roales, destacaba que los niños eran así "partícipes de nuestra cultura", ya que la mayoría pertenecen a otras bien distintas, aunque algún joven hispanoamericano le pudiera sonar algo. Pero los niños marroquíes, argelinos, palestinos e iraquíes desconocían esta tradición, salvo algún niño más mayor, que recordaba la experiencia de otros años. José Roales también incidió en el significado de un gesto de este tipo, que busca "la integración y participación de los inmigrantes en nuestra sociedad y así enriquecernos".

La ausencia de lluvia premió a los asistentes a la plaza posterior al centro de salud del barrio, un lugar ideal para que se juntaran los vecinos de la zona. Y es que los mismos niños de Sevilla Este, que habían recibido los regalos en sus casas, fueron los encargados de entregárselos a sus auténticos dueños, los pequeños del Centro de Acogida a Refugiados.

Éstos, acompañados de familiares y de trabajadores del lugar, recibieron sus coches teledirigidos, muñecos, patines y demás juguetes como primera parte de una jornada que contó con la actuación de dos animadores y un mago. De ahí que la fiesta no terminara con la entrega de regalos, ya que tanto los niños del centro de acogida como los del barrio pudieron disfrutar de las bromas, canciones, juegos y, sobre todo, de la representación con marionetas del dúo humorístico.

Un espectáculo de magia y la entrega de caramelos y más regalos fueron las últimas actividades de una jornada en el que la diversión fue la única protagonista para los niños y niñas participantes. Hasta allí se acercó también Francisco Romo, defensor del ciudadano, quien también destacó la "importancia de saber estar juntos", así como la "integración" que supone este "compromiso social". Y es que más de una veintena de niños del centro recibieron sus regalos en un acto que contó con más de un centenar de asistentes, entre mayores y pequeños. El Ateneo de Sevilla, a través de su campaña Buena gente, junto con el Ayuntamiento, colaboraron de forma especial también.

Stefania, una de las trabajadoras italianas en prácticas del centro de acogida, acompañaba a los niños y fotografiaba sus alegres rostros en un día tan especial, a la vez que valoraba como "una experiencia maravillosa" su labor, ya que "se trata de ayudar".

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios