Crítica de Flamenco

Una sensibilidad contemporánea

Para ser uno de los grandes guitarristas de hoy no es necesario emprender grandes aventuras armónicas. Antonio Rey lo ha logrado desde un concepto tradicional del toque que consigue actualizar a fuerza de sensibilidad. Una sensibilidad muy contemporánea. Los temas de Rey son tradicionales, tarantas, guajiras, soleares totalmente reconocibles. Sin embargo suenan a música recién parida. Ha conseguido insuflar el aire de hoy, las inquietudes de las mujeres y hombres de nuestro tiempo, a su música. Sin traicionar, como digo, la esencia de lo jondo. Además es de los pocos valientes capaces de hacer cinco temas en solitario. La taranta poderosa, la soleá solemne. La guajira es un toque delicioso, clásica y personal a un tiempo. También la bulería que da nombre a su última entrega. Y Alma, uno de las grandes composiciones del flamenco contemporáneo, que commueve al público a borbotones con su poderoso trémolo. Este y el bolero fueron los únicos temas no pertenecientes a Dos partes de mí, la última entrega del tocaor, que presentaba anoche en Sevilla.

Su virtuosismo deriva de un concepto muy rítmico del toque que implica a todos los estilos, también, naturalmente, a los que ofreció con el grupo: tangos, rumba, fandangos y bulería con el baile del Polito. Las revoluciones flamencas son muy interesantes. Pero conseguir actualizar la tradición jonda sin acudir a otras fuentes musicales es una proeza al alcance de muy pocos. Los auténticos virtuosos.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios