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Claves de la crisis del PSOE en Los Palacios: la marca ya no basta

  • La pérdida de representantes en el Pleno se deriva de la mala gestión que hizo el partido del revés electoral que sufrió en 2011, tras 24 años de mayorías absolutas

Maestre, Gayango y Valverde Maestre, Gayango y Valverde

Maestre, Gayango y Valverde

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En esta época de escenarios insólitos en política en los que muchos ven signos de un nuevo tiempo, lo que ha ocurrido en Los Palacios no debe pasar desapercibido. La decisión de los tres concejales que el PSOE sacó en las últimas elecciones de dejar el grupo para seguir como no adscritos en el Pleno es una situación nunca vista en Sevilla con un partido omnipresente, que en las últimas elecciones locales fue la fuerza más votada en 70 de 105 ayuntamientos. Los Palacios será el único en el que no tenga voz ni en la oposición hasta los nuevos comicios de 2019. Ello evidencia que el aserto de que la marca PSOE se vende sola en Sevilla no es cierto y que allí donde se pierden las elecciones no es suficiente con dejar pasar cuatro años para remontar con la inercia de las siglas si las cosas no se hacen bien. La evidencia vale para todos los partidos en sus feudos.

El punto de partida

El PSOE no ha perdido su representación en cualquier sitio. Con casi 40.000 vecinos, Los Palacios es uno de los pocos ayuntamientos del ámbito rural sevillano que crecen y era un granero de voto socialista. El primer alcalde de la etapa democrática fue del PC -padre del actual, Juan Manuel Valle (IU)-, pero el PSOE empezó a ganar comicios en 1987 y gobernó 24 años, con porcentajes de voto que superaban el 53%. En 1999 fue del 57% y en 2007, el último que ganó, de casi el 56%.

Mala gestión

La pérdida de la Alcaldía en 2011 -pasó de 13 a seis ediles- se quiso vincular a la ola de la crisis que arrastró a muchos alcaldes. Pero fue más que eso. En años siguientes, el Ayuntamiento tuvo que hacer frente a pagos de facturas a proveedores por 25 millones de euros, que habían dejado al borde de la quiebra a empresas locales y con el que se habían financiado las nóminas del Ayuntamiento. Se están devolviendo subvenciones mal empleadas y hubo que afrontar deuda de la Mancomunidad y de la sociedad de desarrollo, cuyo juicio contable por el concurso de acreedores se ha celebrado estos días. Hay denuncias por irregularidades en la gestión pendientes de juzgarse contra el ex alcalde Antonio Maestre y varios ediles más.

Falta de renovación

Lo lógico hubiera sido impulsar una renovación, una nueva imagen para el PSOE. Pero la gestión de la derrota no fue buena. Ya fuera de la Alcaldía, Antonio Maestre se resistió a peder el control del partido y fue reelegido secretario local en un congreso en el que hubo un candidato alternativo, el ex delegado de Agricultura de la Junta José Núñez, que defendió la necesidad de un cambio de rumbo, que no se atendió. A lo largo del mandanto 2011-2015 y conforme afloraban -e IU aireaba- detalles de la gestión que se había llevado a cabo en el Ayuntamiento, se produjo una desbandada de ediles socialistas: se agotaron hasta los suplentes de la lista. Nadie sacaba pecho ni quería asumir la autocrítica. Chari Ayala cogió la portavocía y parecía que sería candidata, pero tuvo que dimitir por el caso de los trajes de gitana que facturó al Consistorio como delegada de Festejos, que está pendiente de juicio.

elecciones, en precario

Así se llegó a las puertas de los siguientes comicios. En octubre de 2014, se anunció que la candidata a la Alcaldía sería Encarni González, de 34 años y que dijo que llegaba para "hacer un proyecto nuevo e independiente". No despegó. Sólo dos meses después denunció que Maestre le imponía a gran parte de la lista para ir las elecciones y presentó junto a otros militantes una moción de censura para apartarlocomo líder. Sus afines denunciaron además que Maestre habría promovido un "pucherazo" en las primarias en las que se eligió por primera vez a Pedro Sánchez como secretario federal. La Ejecutiva local reaccionó alertando de que era el grupo de González el que habría"falsificado firmas" para la moción de censura. La dirección del PSOE de Sevilla tuvo que pedir "perdón por el espectáculo" y actuar finalmente. En dos semanas forzó la renuncia de Maestre, expedientó a González, creó una gestora y se nombró a la nueva candidata a la Alcaldía en 2015: Belén Gayango, la que era hasta el lunes portavoz municipal socialista. En los comicios celebrados al poco se pasó del 28,73% al 14,11% de los votos, en los que el PSOE quedó incluso por detrás del PP, que ha disputado desde entonces el puesto de lista más votada al PSOE en generales y autonómicas, en las que éste había sido imbatible. ¿Se había tocado fondo?

Nuevo secretario local

En junio de 2015 se celebra la nueva asamblea local, a la que todavía acude un candidato "oficialista" impulsado de Maestre. Contra todo pronóstico, se impone por dos votos el alternativo Juan Diego Valverde, periodista que entonces tenía 31 años y trabajaba como productor audiovisual. Desde el principio se desvinculó de Maestre y hasta arremetió públicamente contra el PSOE por ficharle como asesor del grupo en la Diputación, donde sigue: consideraba que en el pueblo se entendía como un aval a la anterior etapa y restaba credibilidad al intento de pasar página que se demandaba al PSOE en el municipio.

Hace unos meses, Valverde fue ratificado por unanimidad de los militantes. Se ha posicionado con la línea oficial del partido en Sevilla de Verónica Pérez. Ha sido fichado como secretario de Turismo de la Junta en Sevilla. Todo apunta a que será el candidato en 2019, aunque es poco conocido y se está proyectando ahora, con esta controversia que no está claro que le beneficie, en tanto que implica no haber logrado llegar a una entente cordiale, un acuerdo de mínimos con algunos de estos tres concejales para culminar el mandato con alguien que ponga voz al PSOE en los plenos. Los ediles se negaron a recibir asesoramiento de la agrupación si implicaba traspaso de fondos del grupo municipal al partido, esgrimiendo la reforma de la Ley de Financiación de Partidos Políticos, de 2012. Los encontronazos han sido públicos, en lo que Gayango considera un trato vejatorio. Se les pedía que dejaran sus actas.

Sin 'entente cordiale'

Valverde asegura que a estos concejales los puso Maestre y que les asesoró en su primera etapa. Belén Gayango lo niega y subraya que son antiguos ediles y miembros de la vieja Ejecutiva los que están apoyando ahora al secretario, al que respalda la dirección provincial por los delegados que ha aportado en los procesos internos del partido, y que su cargo en la Junta es un premio, en una forma de hacer las cosas que dice no compartir. El resto de argumentos de unos y otros ya se han publicado estos días. El resultado práctico es que el PSOE se está haciendo la oposición a sí mismo, con el mismo reto de hace siete años: una renovación que haga su proyecto creíble en Los Palacios. Las siglas -se ha visto- por sí solas ya no bastan .

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