El destructor de las palmeras del Aljarafe

  • El picudo rojo asuela los ejemplares plantados por algunos ayuntamientos para adornar sus nuevas urbanizaciones

Un pequeño insecto de apenas cinco centímetros de longitud ha puesto en jaque toda una teoría del paisajismo ornamental: aquella que apuesta por asemejar las calles y rotondas de las nuevas urbanizaciones de algunos municipios del Aljarafe sevillano a las grandes avenidas de Hollywood o Florida, repletas de grandes bulevares llenos de palmeras. En Los Ángeles no tienen, por el momento, la amenaza del picudo rojo (Rhynchophorus ferrugineus), un tipo de escarabajo que ha llegado a Sevilla para acabar con las palmeras no asilvestradas -las que se utilizan en jardinería- que se multiplican en estas nuevas urbanizaciones aljarafeñas y, de paso, dar la razón a aquellos que apuestan por un paisajismo más basado en especies autóctonas, como el olivo, que recuperen imágenes más tradicionales de la comarca.

En los últimos días, ayuntamientos como Bollullos de la Mitación o Umbrete han lanzado la voz de alarma sobre la posibilidad de que se produzca una plaga del picudo rojo, después de detectar varias palmeras sin vida a causa de la acción del insecto y que también se hayan visto más árboles afectados en el centro comarcal de residuos sólidos, al que fueron trasladados tras su muerte. Por el momento, Umbrete tiene contabilizados al menos 30 casos de palmeras afectadas y en Bollullos de la Mitación ya van por 16. Otras localidades vecinas con un tipo de urbanización residencial similar, como Espartinas, ya tienen el miedo en el cuerpo.

En la Junta de Andalucía también miran ahora con asombro esta primera aparición del picudo rojo en un punto tan occidental de la comunidad. Hasta ahora, la Consejería de Agricultura tenía centrados sus esfuerzos en la zona de Almería, donde este escarabajo ha arrasado con las palmeras de localidades como la propia capital (356 palmeras muertas), Pulpí (85) o Viator (54). Además, las consejerías de Obras Públicas y Medio Ambiente también tienen en marcha diversos programas de seguimiento para tratar de buscar un tratamiento para su eliminación

El picudo rojo es un gorgojo de la familia de los curculiónidos que actúa fundamentalmente taladrando la madera del tronco de la palmera, "aunque únicamente de las palmeras no asilvestradas, es decir, las que se importan de fuera para uso de jardinería ornamental, sobre todo en calles y rotondas", explicaron a este periódico fuentes de la Delegación Provincial de Medio Ambiente. El insecto es capaz de taladrar orificios de hasta un metro de longitud hasta alcanzar el sistema radicular de la planta "y disloca por completo el sistema de circulación de la savia, lo que provoca la muerte casi inmediata del ejemplar". Las palmeras autóctonas -"como el palmito"- no tienen ningún problema porque al picudo rojo no le gustan.

Y es que este pequeño escarabajo de color marrón tiene un gusto muy peculiar: "no sabemos el motivo, pero parece que únicamente le gusta la madera de estas palmeras asilvestradas, que además tienen que ser jóvenes", señalan estas fuentes, que también advierten que no existe tratamiento posible. "La única solución es la tala inmediata del árbol por un punto muy cercano a la raíz", mantienen tajante desde la Delegación, al tiempo que recuerdan que también existe una vía de investigación: "se están haciendo pruebas de inoculación en viveros, pero por ahora todo es experimental".

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