L La inseguridad en el Aljarafe

La urbanización Simón Verde sufre más de cien robos en cuatro meses

  • El Gobierno admite su preocupación por los delitos pero no revela las cifras oficiales · El 30% de los guardias civiles que llegaron a Sevilla el año pasado se destinaron al Aljarafe

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Los robos en interior de viviendas se han convertido en los últimos tiempos en un fenómeno constante en la comarca del Aljarafe. Al igual que ha ocurrido en otras zonas de España, los asaltos a chalés se han reproducido también en esta zona de la provincia de Sevilla, hasta el punto de que se cometen con una frecuencia casi diaria. Rara es la tarde que pasa sin que las dependencias de la Guardia Civil registren alguna denuncia por este tipo de delitos.

Quienes más están sufriendo esta modalidad de delincuencia son los vecinos de Simón Verde, una urbanización ubicada entre los términos municipales de Mairena y Gelves en la que viven familias de clase media-alta. En este enclave del Aljarafe se han registrado más de un centenar de robos desde septiembre de 2007 hasta enero de 2008, según los datos a los que ha tenido acceso este periódico y que proceden de la suma de denuncias presentadas en los puestos de la Guardia Civil de Mairena y San Juan de Aznalfarache.

En este último cuartel se ha notado un incremento espectacular de las denuncias por robos en chalés en este mes de enero. Esto supone que los robos en esta zona del Aljarafe suceden casi a diario. Sin embargo, el subdelegado del Gobierno en Sevilla, Faustino Valdés, negó ayer que los índices de delincuencia hayan experimentado un crecimiento importante en esta zona de la provincia. Valdés admitió que el número de delitos ha subido, pero no en proporción con el vertiginoso aumento de la población que se ha instalado en la comarca. Eso sí, en ningún momento aportó estadísticas que validen esta afirmación.

Precisamente ayer se constituyó la junta local de seguridad del Aljarafe, un órgano que agrupará a 26 municipios y que servirá para concretar medidas que luchen contra las prácticas delictivas. El propio subdelegado admitió que la principal preocupación del Ejecutivo central en materia de seguridad ciudadana en esta comarca son los robos en el interior de viviendas. "En el Aljarafe hay grandes urbanizaciones, muy dispersas y por lo tanto muy difíciles de vigilar, por lo que es normal que se produzcan robos".

Esta es una de las razones por las que el 30 por ciento de los guardias civiles que llegaron destinados a Sevilla en el año 2007 fueron enviados a reforzar la vigilancia en el Aljarafe. Además de la propia fisonomía de las viviendas, con urbanizaciones apartadas de los cascos urbanos y poco frecuentadas, otra de las claves de este aumento de la delincuencia está en las carencias de agentes de la Guardia Civil que padece la comarca desde hace más de una década.

El catálogo que regula el número de efectivos de las Fuerzas de Seguridad del Estado en proporción con el número de habitantes data del año 1995 y fue revisado en 2002. Entre ambas fechas y la actualidad la zona ha experimentado un cambio radical y el crecimiento desmesurado de la población no ha ido acompañado ni de los servicios adecuados ni tampoco de un aumento importante de policías y guardias civiles. Para el Ministerio del Interior, poblaciones como Mairena del Aljarafe son consideradas áreas rurales y, por tanto, su vigilancia compete a la Guardia Civil.

La urbanización Simón Verde es la que más está sufriendo estos robos pero no la única. La postura oficial de la Administración es que no existe una oleada de estos delitos y que sólo en los últimos años hubo un episodio digno de mención: una banda de kosovares que desvalijó más de un centenar de chalés y que fue desmantelada cuando robaban en una casa de Salteras.

Sobre la existencia de bandas organizadas que se dediquen a robar en chalés el Gobierno dice no tener constancia. Tampoco se tiene la certeza de que los asaltos a los chalés de Simón Verde hayan sido protagonizados siempre por las mismas personas. Generalmente se trata de robos que se producen de una manera muy rápida. Casi siempre los delincuentes se aseguran de que no hay nadie en el interior de la vivienda y entran forzando puertas o ventanas. No les importa que salten las alarmas y sólo buscan las cajas fuertes u otros objetos de valor para escapar antes de que llegue la Guardia Civil.

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