Limpieza urbana Debate sobre el plan municipal para eliminar los recipientes de basura tradicionales

La Alfalfa acepta los cubos de basura

  • Opiniones diversas entre los vecinos y mayoritariamente positivas entre los comerciantes sobre la iniciativa de Lipasam para que guarden los nuevos contenedores en sus edificios hasta la hora de recogida

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Hay excepciones de aquellos a los que les parece una empresa demasiado exigente eso de tener que guardar dentro de su bloque de viviendas el cubo de la basura, aunque sea vacío, pero en general existe en el entorno de la plaza de la Alfalfa una respuesta positiva al plan del Ayuntamiento de Sevilla para eliminar el máximo número posible de contenedores de estas calles, de manera que sean los ciudadanos los encargados de gestionar su propia basura.

En la noche del pasado miércoles, Lipasam procedió a retirar los cerca de 60 contenedores y, en su lugar, dejó un cartel en el que se informa de las nuevas ubicaciones -mucho más dispersas- a aquellos vecinos que han preferido mantener el sistema tradicional de bajar cada noche a tirar sus bolsas de basura. Ahora tienen que andar más, porque apenas han quedado 10 sitios con estos contenedores tradicionales "y esto tampoco nos gusta porque ahora tenemos que andar mucho más para tirar la basura", dice la empleada de hogar de una casa de la calle Sales y Ferré, que antes tenía el contenedor a unos cinco metros de la casa y ahora tiene que andar hasta la plaza Cristo de Burgos. "Pero tampoco quiero tener la basura en el garaje porque no me parece bien. Por un lado, veo bien lo que quiere hacer el Ayuntamiento, pero por otro la basura da muy mal olor para tenerla dentro de casa".

Lipasam ha enviado a uno de sus trabajadores para que visite la zona y atienda cualquier queja o duda de los vecinos y esta trabajadora aclara que muchos de los contenedores están en la calle durante el día -en teoría, deben estar guardados hasta las ocho de la tarde- "porque hemos optado por ofrecer una flexibilidad total, puesto que sabemos que en esta zona del centro es difícil tener el cubo dentro". El comerciante Antonio Almansa es uno de los que tiene el cubo dentro. Almansa pertenece a la asociación de comerciantes Centro Sevilla y es uno de los impulsores de esta medida entre sus vecinos. Por lo tanto, su opinión no puede ser otra que "se ha ganado mucho en limpieza y en espacio en toda la zona, pero sobre todo en la plaza. Los vecinos parece que son un poco más reacios que los comerciantes, pero yo creo que se debe a que es una medida nueva, aunque se va aceptando poco a poco".

Entre los vecinos que están a favor está Manuel Fernández Rivero, que opina que la situación anterior, con los contenedores tradicionales, "no era nada higiénica y era algo que no podía seguir de ninguna manera, sobre todo en verano", aunque también tiene su pega, que dirige a la trabajadora que le escucha: "Yo pedí dos contenedores y ya me han robado uno. El sistema está bien, pero debe haber más vigilancia". Un par de viviendas antes en la misma calle, José María Bravo opina que no le gusta "tener la basura en el zaguán", aunque también reconoce que la idea es positiva para eliminar los contenedores.

Al margen del propio uso del cubo individual, la decisión de retirar los clásicos recipientes de basura también recibe muchos aplausos. Lorena Losada trabaja en una tienda de la calle Pérez Galdós y, hasta el miércoles pasado, tenía contenedores en la puerta de su establecimiento; ayer trabajaban dos operarios municipales para reintegrar ese espacio a la acera. "Estamos encantados porque hemos descubierto que tenemos una acera. Antes había días en los que el olor era terrible y, además, los contenedores sirven para todo, y no sólo para tirar basura", admite. También hay vecinos agradecidos por la medida. En una vivienda unifamiliar de Sales y Ferré, a un vecino hasta le colocaban los colchones en la ventana. Por supuesto, este vecino es uno de los que más disfruta con su nuevo cubo.

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