Antares destituye a 35 patronos de su fundación por carta certificada

  • Un grupo de los excluidos arremete contra la gestión de la entidad, que tildan de "falta de ética", "egoísta" y "empobrecida".

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Acusaciones de falta de ética y de carencia de deontología. La salida de hasta 35 miembros del patronato de la Fundación Antares, comunicada a los interesados por correo certificado, ha provocado una dura reacción en forma de carta de protesta pública cuyo contenido pone en jaque la gestión de la entidad, dedicada oficialmente a la vertebración de la sociedad local mediante foros con invitados de primer nivel y diversas actividades culturales y deportivas. Entre los patronos que han firmado la carta de protesta figuran Arturo Moya, Francisco Ballester, Rosamar Prieto-Castro, Manuel Ángel Martín, Santiago Sánchez-Traver, Fernando Yélamos, Rafael Escuredo, Carlos Hornillos y Juan López Alonso, entre otros.

Este grupo denuncia irregularidades en el procedimiento por el que han cesado en el patronato de este organismo, promovido por la familia González-Barba. Precisan que el cese se ha producido por carta certificada, lo que censuran "dada la manera irregular, ilegal y discriminatoria en que se ha llevado a cabo, sin el respeto a los procedimientos legales establecidos y a la ética y deontología que debe regir la actuación de los órganos y sus representantes en una institución como el club Antares".

La Fundación Antares replica que estos patronos no han sido renovados al llevar diez años en el cargo, tal como establecen los estatutos, y han sido en total 35, por lo que el patronato ha pasado de 40 miembros a sólo cinco personas: Juan Ignacio González-Barba, Óscar González-Barba (director general del club), Luis Olivencia, Antonio Pascual Acosta y Antonio Pulido. Algunos de los excluidos, consultados en la tarde de ayer por este periódico, admiten que el cese estaba fechado, pero critican con dureza las formas empleadas.

Los diez patronos firmantes de la carta consideran no efectivo el cese y anuncian la reserva de acciones legales. Achacan la situación creada a que los dirigentes han decidido tomar un camino diferente y reducir la fundación a un ámbito "familiar o cerrado" y lamentan que un proyecto plural "se empobrezca y desaparezca por un egoísmo o torpes intereses". Exponen que la fundación ha perdido su razón de ser como institución de interés general para "responder exclusivamente a los intereses comerciales y particulares del club Antares que, aunque legítimos, no están en concordancia con su carácter fundacional".

Consideran que los miembros del patronato han prestado "generosamente durante diez años su imagen y prestigio, merecen, aparte de respeto, un proceso de renovación o cese regular y limpio". En la misiva recuerdan los orígenes de la fundación, cuando en 2002 fueron convocados por Arturo Moya, entonces presidente ejecutivo, para ser miembros del patronato. "Aceptamos nuestro compromiso en base al ideario cívico que nos propuso y a unos objetivos culturales ambiciosos que pretendían colaborar en la vertebración de la sociedad sevillana". Recuerdan que este proyecto nació precisamente a raíz de una división en el seno de la propia familia González-Barba, que generó la creación de un foro aparte que capitalizó el sello de los originarios Encuentros 2000 que se celebraban en el club desde el principio .

Los patronos que han firmado la carta han justificado el envío de la misiva: "Entendemos que esta situación debe ser conocida por la sociedad sevillana y andaluza porque el foro de la Fundación Antares, plural, equilibrado y múltiple, que ha sido puesto como ejemplo de lo que es la actividad de la sociedad civil, queda desvirtuado en su sentido original y fundacional, perdiéndose por ello un elemento de vinculación y relación con la sociedad civil fuera de la actividad política partidaria u oficial".

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