Cuidados necesarios en los tiempos de ocio

  • Especialistas advierten de los problemas de salud que surgen por la mayor exposición en verano

  • Evitar excesos y adoptar medidas de protección centran los consejos

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Cuidados necesarios en los tiempos de ocio

Quemaduras, traumatismos, úlceras, irritaciones e infecciones forman parte del amplio abanico de problemas de salud asociados a los tiempos de ocio en verano. Expertos en Oftalmología, Dermatología y Podología advierten de las lesiones más frecuentes y ofrecen consejos para prevenirlas.

proteger los ojos

"La exposición crónica a la luz solar durante años puede causar patologías oculares degenerativas como la pinguécula (pequeño tejido blanco amarillento en la parte blanca del ojo) y el pterigion (tejido blanco amarillento que invade la córnea). La radiación solar continua en periodos prolongados afecta al cristalino y favorece la formación temprana de cataratas", explica el doctor Federico Alonso Aliste, oftalmólogo y director médico de Tecnolaser Clinic Vision, al advertir de problemas severos causados por la sobreexposición a la radiación solar.

El uso de gafas de sol con un filtro adecuado (nivel 2 ó 3) y homologadas es el mejor método para prevenir alteraciones oculares (conjuntuvitis irritativa, ojo rojo, lagrimeo, molestias, así como los problemas más severos mencionados). "Los bebés y los niños pequeños son especialmente vulnerables", añade el doctor Alonso Aliste.

Otro de los problemas graves que afecta a los ojos es provocado por un protozoo llamado acanthamoeba. "Los usuarios de lentes de contacto que las utilizan en piscinas, especialmente de agua estancada, son propensos a sufrir esta infección", advierte el especialista. Si llega a los ojos, este microorganismo causa una dolorosa úlcera en la córnea que puede dañar seria y permanentemente la visión. Para prevenir esta y otras infecciones, el director médico de Tecnolaser recomienda evitar el uso de lentes de contacto en piscinas y en la playa. "Las lentes de contacto ven alterada su forma y estructura en el agua, tanto del mar como de las piscinas. Esto puede provocar que la lente de contacto quede adherida a la primera superficie de la córnea y provoque pequeñas úlceras, con posibilidad de una sobreinfección", añade el doctor Alonso Aliste.

Una de las medidas de protección en el mar y en las piscinas, especialmente en niños, es el uso de gafas de bucear. Las infecciones por gérmenes que pueden provocar conjuntivitis son frecuentes en piscinas.

Los posibles accidentes y golpes durante la práctica deportiva pueden provocar un traumatismo ocular con hemorragia vítrea o desprendimiento de retina, que conlleva riesgo de pérdida importante de la visión. "En caso de golpe directo con signos de alarma (pérdida brusca o progresiva de visión, presencia de flóculos o moscas volantes o falta de reacción de la pupila) el afectado debe acudir al oftalmólogo", recomienda el doctor Alonso Aliste. En caso de molestias causadas por la arena o cualquier producto tóxico sobre los ojos las recomendaciones pasan por lavados con abundante agua, sin frotarse, al menos durante 10 ó 15 minutos.

Otro de los problemas oculares frecuentes en verano está relacionado con el aire acondicionado. "La superficie ocular tiene una película lagrimal que la mantiene lubricada. El ventilador y el aire acondicionado, sobre todo si están dirigidos directamente, aumentan su evaporación y pueden secar la superficie de los ojos, especialmente en aquellas personas que ya sufren la patología del ojo seco o una mala calidad de la lágrima", explica el especialista. Frente a este problema, los consejos pasan por evitar el abuso de estos sistemas de ventilación y el uso de lágrimas artificiales.

infecciones en la piel

"En las piscinas, todo tipo de infecciones, desde el conocido pie de atleta y otras muchas infecciones por virus (verrugas y moluscos) son los problemas más comunes en la piel", explica el doctor Jerónimo Escudero, director de la Unidad de Gestión Clínica de Dermatologia en el Hospital de Valme. También en las aguas poco tratadas puede aparecer el granuloma de las piscinas, una infección bacteriana en forma de nódulo o pústula que se localiza en codos y rodillas y que puede se de lenta curación.

El doctor Escudero recomienda "usar zapatillas de goma en la duchas así como para caminar por las zonas húmedas de la piscina" y "secar bien los pies después del baño, con especial cuidado en las zonas interdigitales", entre otros consejos.

Los pies sufren especialmente en verano en piscinas y playas. "Las quemaduras solares en el empeine son muy habituales", explica el doctor Antonio Guerrero, podólogo y secretario del Colegio Profesional de Podólogos de Andalucía, al recordar "la necesidad de proteger con cremas solares" esta zona del cuerpo que, a veces, se olvida. "Las zonas húmedas son sinónimo de infecciones por hongos o por virus como el papiloma", advierte Guerrero, al insistir en la necesidad de utilizar calzado en las piscinas y en las duchas para evitar entrar en contacto con estos gérmenes. Las consultas de Dermatología han detectado un aumento de las infecciones víricas en niños, sobre todo, la aparición de moluscum y otras verrugas víricas (papiloma), según explica el doctor Escudero.

El Colegio de Podólogos de Andalucía ha lanzado este verano una campaña orientada a evitar el excesivo uso de esmaltes de uñas. "No se debe utilizar de manera ilimitada, especialmente en las uñas de los pies. Es necesario que tras unos días, las uñas descansen del esmalte, que impide la transpiración", asevera el secretario de la institución colegial.

Para las pieles delicadas, el cloro y el bromo presentes en las piscinas, son agentes irritantes que pueden provocar reacciones (sequedad, irritación en piel y ojos) y favorecer la aparición de erupciones cutáneas.

quemaduras solares

Los daños de la piel más graves son las quemaduras solares. "En las consultas, últimamente hemos detectado un aumento de la patología tumoral, sobre todo melanoma", advierte el doctor Escudero.

Las quemaduras solares pueden ser leves o graves, pero siempre dañan la piel; son muy molestas y acrecientan el riesgo de desarrollar cáncer de piel. El exceso de la exposición solar provoca "aparición de eritemas, envejecimiento prematuro de la piel, e inmunosupresión; es decir, un exceso de radiación solar puede alterar la función de los glóbulos blancos y debilitar el sistema de defensas", advierte el responsable de Dermatología en el Hospital de Valme.

Los consejos para evitarlas se centran en el uso de protectores solares unos 20 ó 30 minutos antes de la exposición al sol; evitar la radiación solar entre las 12:00 y las 18:00; y evitar productos que contengan alcohol o perfumes. En cuanto a los niños, los padres deben evitar la exposición solar de los menores de dos años, y si son un poco mayores, usar de manera frecuente productos de alta protección resistentes al agua y usar ropa adecuada incluyendo sombreros. La radiación ultravioleta también provoca fotosensibilización, el riesgo de reacciones en la piel por la interacción con medicamentos o sustancias químicas.

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