Debut del arzobispo Asenjo con elogios al pregonero

  • El prelado destaca la "cercanía en la palabra" de Antonio García Barbeito, quien ya tiene avanzado el texto del Pregón "a falta de unas puntadas para coserlo todo"

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Un descubrimiento mutuo. No escatimaron elogios el arzobispo Asenjo y el pregonero de la Semana Santa de 2010, Antonio García Barbeito, durante la visita protocolaria que cada año cursan el Alcalde, el Arzobispo y el Consejo de Cofradías a casa del encargado de anunciar la Semana Mayor, aunque en esta ocasión no fuera en la residencia aljarafeña de Barbeito, sino en la sevillana, del barrio de la Magdalena, de su amigo Carlos Herrera, ausente por encontrarse en Estados Unidos.

Como "entrañable" definió el acto Asenjo, que se estrenaba en la visita y quien poco a poco se va empapando de todo lo relacionado con las cofradías: "En Sigüenza la presencia de las cofradías es muy escasa, al igual que en Toledo, donde fui obispo auxiliar. En Córdoba sí están presentes, pero de una manera más austera, aunque cada ciudad tiene sus propias tradiciones".

Un buen rato estuvieron departiendo el arzobispo y el pregonero. Ambos descubrieron que sus padres eran campesinos, lo que fue resaltado por Asenjo: "Mi padre era medio agricultor medio hortelano. Me siento muy orgulloso de él. Le he dicho al pregonero que hacía los surcos más derechos de la Vega de Sigüenza. Yo he heredado ese método, ese rigor, esa exigencia en la manera de hacer las cosas, por lo que mis colaboradores a veces se sienten incómodos, y yo me tenga que confesar por ello".

De Barbeito, dijo el arzobispo, que se había sentido muy cómodo en el diálogo y muy cercano en la persona: "Espero que su Pregón sea un éxito que nos ayude y nos conmueva para vivir con gozo y compromiso la próxima Semana Santa". Ante el reciente fallecimiento de su madre, el prelado quiso aprovechar la ocasión para dar las gracias por las muestras de cariño y afecto de los sevillanos: "Nunca lo voy a olvidar".

Por su parte, el pregonero reveló que le había sorprendido gratamente el arzobispo: "Lo he sentido muy cercano y espiritual. Me ha dado una gran impresión. Le he dicho que gana mucho en las distancias cortas".

Del Pregón, aseguró que requería tranquilidad para rematarlo e hilvanarlo, aunque ya lo tiene avanzado: "Hay pespuntes, pero me faltan cosas que yo considero importantes. Necesito una semana para coserlo todo bien". Aunque no se ha prodigado mucho en actos desde que fue nombrado pregonero, confesó que esperaba cerrar los compromisos públicos con el acto de ayer: "Yo lo que tengo que decir se lo quiero decir al papel, no a nadie. Necesito estar unos días a solas con el papel".

Ante la gran expectación generada por su Pregón, Barbeito señaló que afronta la cita con responsabilidad e ilusión, "aunque la faena que piensas en el hotel luego te sale, o no".

En el acto también estuvieron presentes, entre otros, el alcalde, Alfredo Sánchez Monteseirín; la delegada de Fiestas Mayores, Rosamar Prieto-Castro; y el Consejo de Cofradías casi en pleno, con su presidente, Adolfo Arenas, al frente.

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