Incendian un aula de educación especial y destrozan el huerto escolar

  • El Colegio Olivar de Quinto viene sufriendo actos vandálicos desde hace dos años

Estado en el que quedó el aula de Educación Especial tras ser incendiada. Estado en el que quedó el aula de Educación Especial tras ser incendiada.

Estado en el que quedó el aula de Educación Especial tras ser incendiada. / d. s.

Excrementos humanos, rotura de cristales, robo de materiales y ahora un fuego intencionado. Se trata de los actos vandálicos que desde hace dos años viene sufriendo el Colegio Olivar de Quinto, en Montequinto (Dos Hermanas), sin que por ahora se haya encontrado una solución que los evite. El último capítulo se vivió ayer, cuando la comunidad educativa de este centro encontró el aula de educación especial incendiada. Los padres de los alumnos exigen a la Policía Nacional que tome las medidas oportunas para incrementar la seguridad del colegio.

El vandalismo que no cesa. Así podría titularse la situación que se vive en este centro público, situado en la barriada nazarena de Montequinto. La dirección del colegio se llevó una sorpresa bastante desagradable a primera hora de ayer. La madrugada anterior habían asaltado el edificio educativo y habían prendido fuego en el aula específica, donde estudian los alumnos con necesidades educativas especiales, entre ellos, los que son autistas. El rastro del humo aún permanecía en la ventanas, las persianas, las paredes y hasta en la consola del aire acondicionado.

No contentos con este daño, los vándalos también destrozaron el huerto escolar, un proyecto en el que la comunidad ecucativa de Olivar de Quinto trabaja desde hace más de una década y por el que se han recibido varios premios. En él participan los alumnos de todos los cursos. A esta lista de daños se suman la rotura de puertas y cristales.

La asociación de padres de alumnos (AMPA) del colegio denunció ayer esta situación. "No es nuevo para el ayuntamiento ni para la Policía los altercados en este colegio, que vienen sucediéndose desde hace más de dos años sin que se haya tomado ninguna medida al respecto", refieren las familias.

En ocasiones anteriores, quienes han asaltado el centro se han llevado proyectores, han destrozado las cerraduras y el vallado e incluso han defecado en los areneros de los cursos infantiles, por lo que los han dejado prácticamente inutilizables.

"La indignación de la comunidad educativa es mayúscula debido a estos graves sucesos, que lejos de mitigarse van aumentado en gravedad y frecuencia", señalan en la AMPA. Los padres se muestran muy críticos con los cuerpos de seguridad, a los que exigen un mayor control para que el colegio no quede en manos de los "gamberros". "Tenemos una frustrante sensación de desatención por parte de la Policía Nacional, que ha de velar por la seguridad", añaden.

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