L Los nuevos espacios públicos de Sevilla

'Las Libertades' siguen esperando

  • El proyecto para transformar en una gran plaza ciudadana el antiguo Campo de los Mártires lleva más de un año bloqueado por el Consistorio · Es el único espacio público diseñado por arquitectos sevillanos

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Justo como decía el refrán: en casa del herrero, cuchillo de palo. El Ayuntamiento tiene bloqueado desde hace más de un año el proyecto urbanístico para reformar el antiguo Campo de los Mártires, la plaza abierta situada frente la estación de Santa Justa. Esta importante operación de regeneración urbana, incluida por la coalición PSOE-IU dentro de su estrategia global de remodelación de los principales espacios públicos del área central de Sevilla, fue, curiosamente, una de las promesas más destacadas de ambos partidos políticos antes de las recientes elecciones locales.

Se trata, además, del único de los grandes proyectos de transformación de las nuevas ágoras de la ciudad diseñado por un equipo de arquitectos sevillanos: el que forman José Morales, Sara Giles y Juan González Mariscal (MGM). A pesar de haberse hecho con el encargo en un concurso de ideas convocado en 2005 a raíz de una iniciativa municipal que fue avalada por el Parlamento de Andalucía, las gestiones necesarias para ponerlo en marcha aún no se han activado desde el punto de vista administrativo. Ni si quiera se ha procedido a su licitación. Una circunstancia que contrasta sobremanera con el grado de desarrollo -dispar, pero importante, en todo caso- de otros dos proyectos similares, como los que se desarrollan desde hace tiempo en la plaza de la Encarnación y en la Alameda de Hércules, ambos en el Casco Histórico. En estos dos espacios, aunque las obras han rebasado con creces los plazos de terminación -sufren un retraso más que considerable-, los arquitectos elegidos son el berlinés Jürgen Mayer (Encarnación) y el mallorquín, aunque afincado en Barcelona, Elías Torres (Alameda). El primero obtuvo el encargo tras ganar un concurso de ideas organizado por el Ayuntamiento. El segundo, en cambio, recibió el proyecto gracias a una contratación directa -y por tanto discrecional- de PSOE e IU.

El proyecto de la Plaza de las Libertades, que es el nombre oficial de la remodelación del Campo de los Mártires, nació, al contrario de lo que ocurrió en la Encarnación y en la Alameda, a partir de una iniciativa de carácter ciudadano impulsada en el marco de los presupuestos participativos, un programa del que ha hecho bandera política la federación Izquierda Unida. Nunca estuvo, al contrario que la Alameda y la Encarnación, en la agenda oficial de gobierno local hasta que la idea empezó a cosechar importantes apoyos de índole institucional debido a su simbología: erigir en Sevilla un espacio público dedicado a enaltecer las libertades democráticas.

Las causas de su dilación son, esencialmente, de índole económica. El proyecto diseñado por el estudio MGM costaba algo más de 25 millones de euros, al contemplar una reforma integral y la construcción de una serie de pabellones e instalaciones relacionadas con las nuevas tecnologías. El grueso del presupuesto, en todo caso, se destinaba a cubrir el tramo de las vías de ferrocarril que, aunque en un túnel, existe a cielo abierto en la misma puerta de la estación. De esta forma, al tiempo que se mejoraba la seguridad y se culminaba una reforma ferroviaria que debió de haberse hecho en el año 1992 -entonces quedó a medias- se obtenían espacios libres para reequipar a los barrios cercanos: Nervión, San Benito, La Calzada, José Laguillo, la Buhaira e, incluso, ciertas zonas del Polígono San Pablo.

El Ayuntamiento, que en su día garantizó la financiación completa de la iniciativa gracias al dinero del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU), ha cambiado ahora de criterio sin dar demasiadas explicaciones. En enero de 2006, cuando se falló el concurso de ideas, prometió que la licitación de las obras no se demoraría más allá de diciembre de ese año. En mayo, apenas unos pocos meses después, este plazo se amplió a partir de abril de 2007. Tampoco se cumplió. En estos momentos, según reconoce Urbanismo, no existe una nueva fecha oficial porque el proyecto, sencillamente, está congelado y sin demasiados visos de reactivación a medio plazo. Una de dos: o el proyecto ha dejado de interesar o ya no hay dinero procedente del PGOU.

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