Los invisibles

"En la Macarena estábamos deseando que la Expo 92 acabara cuanto antes"

  • Es el único futbolista sevillano que ganó una Recopa y este año puede ser campeón con el Valencina. Viene de Zaragoza los viernes para ensayar de costalero con la Macarena.

TODA la vida en el fútbol y vive la más grata de las convocatorias. José Luis Loreto (Sevilla, 1971) ha cogidos los últimos cuatro viernes dos AVE de Zaragoza a Sevilla para ensayar con la cuadrilla de costaleros del Sentencia. En su Macarena. Es el único futbolista sevillano que tiene una Recopa.

-¿Jugó al fútbol en siete equipos (Betis, Córdoba, Zaragoza, Logroñés, Cádiz, Murcia, Cartagena) para hacer un 'casting' de ciudades?

-He sido un poco inquieto, y cuando no me encontrado a gusto en un equipo, me he marchado, muchas veces perdiendo dinero.

-¿Por qué eligió Zaragoza?

-Jugando allí, conocí a Adriana, mi mujer, y allí nacieron mis dos hijos. Siempre dije que al final de mi carrera me venía para Sevilla, pero al final manda la mujer.

-Una ciudad que le dio una Recopa y la mujer de su vida...

-La Recopa es pasajera; lo otro se queda para siempre. Mi ilusión habría sido casarme en la Macarena, pero la distancia lo impidió.

-¿Qué recuerda de esa Recopa?

-Había peleas por estar en el banquillo. Yo no jugué la final contra el Arsenal, pero la viví en el banquillo y fui uno de los 16 que se llevó la medallita. En ese viaje a París para la final de la Recopa mi madre conoció a mi mujer.

-Salir de costalero era en los equipos de fútbol uno de los tabúes junto a ir en moto o torear una vaquilla, como hacía Juanito.

-Lo de ir en moto y torear una vaquilla de risa, como yo digo, lo hemos hecho todos. Yo le di unos muletazos a una en Zaragoza, me puse valiente y me dio un revolcón que no veas. De costalero es más complicado. Te ve todo el mundo, porque no se puede ir con la cara tapada delante del paso. Estando en los juveniles del Betis salí y al siguiente ensayo se enteró Cardeñosa. Me sentó en el vestuario y me echó una bronca impresionante.

-¿Qué fue más duro, ir de ciudad en ciudad o cruzar de una a otra orilla la Sevilla balompédica?

-En mi caso, lo malo es que crucé y volví, hice el viaje de ida y vuelta. Me causó más perjuicios que beneficios. Conseguí ser señalado en los dos equipos. Con mi experiencia, creo que me equivoqué. Firmé por el Sevilla y no me dejaban jugar con la famosa cláusula de formación y retención. Mientras hacía la mili de los futbolistas en la Borbolla, entrenaba con los atletas en Chapina. Vino la directiva del Betis a buscarme. Me encerraron en un despacho y no me dejaban salir. Del Nido se enteró y fue un poema.

-¿Qué tal se llevan la Virgen del Pilar y la Macarena?

-La Macarena lleva una imagen de la Virgen del Pilar que donó Joselito el Gallo, que todos los años acababa la temporada en el Pilar.

-Ha sido futbolista en Sevilla, Cádiz y Córdoba. ¿Las elecciones generales eclipsan las andaluzas?

-No tengo un criterio formado. Voté la primera vez, con 18 años, por la novedad, y no he vuelto a votar en la vida.

-Vivió la Expo de Sevilla...

-Con el Betis en Segunda.

-Y ahora la de Zaragoza...

-La del 92 vivía en la Macarena y estábamos deseando que acabara cuanto antes, porque ibas y en tres días la veías. Está claro que para la ciudad fue muy positiva.

-Si su gol en Riazor en la promoción contra el Deportivo de La Coruña supone el ascenso, hoy sería un héroe del beticismo...

-Los goles se recuerdan cuando sirven. Y el mío sirvió hasta que marcó Kiriakov. No se me dio mal el gol. Marqué en mi debut con el Betis en Copa, contra el Binéfar. Y en Liga, en el campo del Valencia, a pase de Triffon Ivanov.

-¿Colgó las botas?

-Oficialmente, sí. Mi último partido fue un Cartagena-Lorca, que terminó en bronca. Mi cuñado Miguel y mi hermano Manuel juegan en el Valencina y me hicieron la ficha. Jugué dos partidos en Navidad y le marqué un gol al Salteras. Antes, salir de costalero era un riesgo para jugar al fútbol. Ahora no quiero jugar para no lesionarme como costalero.

-¿Qué le dio y le quitó el fútbol?

-Lo mejor, mi mujer y mis hijos, gracias a jugar en el Zaragoza. Lo peor, la desilusión con la que te vas. El fútbol es una etapa de tu vida que no hay que borrar, pero sí aparcar. No puedes vivir de recuerdos toda la vida.

-Se casó el año de la Recopa...

-Un año redondo el 95. Me fui cedido al Logroñés y conseguimos el ascenso a Primera con Juande Ramos. Allí empezó a destacar y el Barça lo fichó para el filial. Marqué once goles ese año.

-¿Su mejor etapa?

-En el Córdoba y en el Murcia.

-Si siguiera allí, se encontraría con Clemente después de darle nones a la selección de Irán...

-Tiene una papeleta complicada.

-El trasvase del Ebro ha sido una de las estrellas de la campaña electoral. ¿Qué opina?

-Cada uno defiende lo suyo. La verdad es que en Zaragoza hay mucho desierto y si vas a Murcia, donde la reclaman, en 50 kilómetros hay 40 campos de golf.

-En su paso de Cristo está Poncio Pilatos. ¿Hay mucha gente que se lava las manos?

-Y en el fútbol más todavía.

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