El PP cree que el insulto de González a Rajoy le invalida como Hijo Predilecto

  • El gobierno local no consigue que la oposición apoye el reconocimiento al ex presidente socialista, que ya en 2006 puso como condición para aceptarlo que fuera aprobado por unanimidad de los grupos

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La ocasión para honrar a Felipe González tendrá que esperar nuevamente. La oposición municipal impide por segunda vez que el ex presidente del Gobierno sea nombrado Hijo Predilecto de la Ciudad. En 2006 fueron el PP y el PA los dos partidos que se pusieron de acuerdo para no apoyar la propuesta. Admitieron los méritos del único andaluz que ha presidido el Gobierno de España, pero alegaron que no era el momento idóneo por la proximidad de las elecciones municipales, que se celebraban un año después, en mayo de 2007. En esta ocasión, el Partido Popular, única formación política que ejerce la oposición en la actual configuración del mapa político de la Plaza Nueva, ha justificado su veto a la propuesta en el insulto que González profirió contra Rajoy en la pasada campaña electoral, cuando el ex presidente llamó "imbécil" al líder del PP en un acto del PSOE celebrado en el Palacio de Ferias y Congresos de Málaga, donde se congregaron 3.000 personas. Las palabras del ex inquilino de la Moncloa provocaron una fuerte polémica durante la campaña. González afirmó que presentarse como una persona "más moderada y razonable" que el presidente del Ejecutivo, José Luis Rodríguez Zapatero, como hizo el candidato del PP en una entrevista, "sólo se le ocurre a un imbécil". En ese mismo acto electoral, González arremetió contra dos periodistas: "Desde hace mucho tiempo me siento libre, así que, como Pedro Jeta me parece poco moral, lo digo, y como Jiménez Losdemonios me parece que no reconcilia a los españoles, también lo digo".

González puso en 2006 como condición para aceptar la distinción que fuera aprobada por unanimidad de los grupos políticos, de ahí que el gobierno hiciera las gestiones oportunas para garantizar el consenso. Los entonces portavoces del PP y el PA, Jaime Raynaud y Agustín Villar, negaron su apoyo por la razón ya expuesta y emplazaron a Monteseirín a acordar el nombramiento en el primer año del siguiente mandato municipal. En aquellas negociaciones previas, el entonces delegado de Fiestas Mayores, Gonzalo Crespo (PSOE), pasó a los dos grupos de la oposición un escrito con todos los propuestos para las diversas distinciones (Hijo Predilecto, Hijo Adoptivo y las Medallas de la Ciudad) en las que se hacían constar las iniciales F.G. en el epígrafe destinado al nominado como Hijo Predilecto. Luego de reconocer los dos portavoces que la trayectoria de González reunía los requisitos suficientes como para merecer tal distinción, ambos respondieron que "bajo ningún concepto" podía ser concedida a un año de las elecciones.

Tal como sucedieron los hechos, el mes de mayo de 2008 se presentaba como la fecha idónea para los socialistas para rendir homenaje a un sevillano que, criado en el barrio de Bellavista y licenciado en Derecho por la Universidad de Sevilla, presidió el Gobierno de la nación de 1982 a 1996. No obstante, aquellos dos portavoces salieron por distintas razones del tablero político local. Raynaud es hoy diputado en el Parlamento Andaluz. Y Villar encabezaba la lista de un PA que ha sido borrado del Ayuntamiento por los electores. El actual grupo popular, que lidera Juan Ignacio Zoido como portavoz, ha hecho saber al gobierno en las conversaciones previas a la aprobación de los nombramientos que el insulto que el ex presidente dedicó en un mitin a su líder, Mariano Rajoy, lo invalida para recibir por unanimidad el título de Hijo Predilecto.

Por este motivo, el gobierno descarta sacar adelante la concesión del título con los únicos votos de los concejales del PSOE e IU. En primer lugar, porque sea quien fuere el nominado, se entiende que se trata de una distinción que debe ser aprobada, cuando menos, por consenso. Y, en segundo lugar, porque González hizo saber en su día a Sánchez Monteseirín que en ningún caso aceptará el título si no es aprobado por unanimidad.

El denominado Día de Sevilla se celebra el 30 de mayo, festividad de San Fernando, patrón de la ciudad, en el Teatro Lope de Vega. El acto ha estado marcado en los últimos años por la actualidad política, pues la tribuna de oradores ha sido utilizada por el gobierno para determinadas reivindicaciones. El propio alcalde propuso en la edición de 2005 un gran pacto cívico por el buen nombre de la ciudad a los dos grupos de la oposición, al empresariado y a los medios de comunicación. Trató de llevar a cabo su propuesta a finales de agosto, pero el PP y el PA la rechazaron de plano.

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