El PP asume sus "errores" electorales y se renueva en Sevilla de la mano de Zoido

  • Juan Bueno fue proclamado presidente provincial con un 95,7% de los votos en un congreso donde se hizo hincapié en la cohesión del partido. La nueva dirección insiste en la autocrítica y se fija en el criterio de Arenas.

Comentarios 5

El PP de Sevilla renovó ayer su dirección provincial en un cónclave que se convirtió en una reflexión en voz alta sobre los errores cometidos en el pasado y que han impedido que el partido, a pesar de ganar las elecciones, gobierne en Andalucía. El hecho de que al final hubiera sólo una candidatura única -la de Juan Bueno, proclamado presidente del PP de Sevilla por el 95,71% de los votos- restó tensión al XIII Congreso Provincial hasta que llegó el turno de intervenciones y fue Javier Arenas, ex presidente del PP andaluz, que admitió ante el plenario que se equivocó a pesar de haber puesto todo su empeño en ser presidente del Gobierno andaluz.

A lo largo de la tarde Arenas dio la razón a quienes aseguran que no se ha ido, ni de Andalucía ni de Sevilla, pues marcó la pauta de los posteriores discursos. El actual secretario general del PP andaluz, José Luis Sanz, dio el relevo a Juan Bueno lamentando que "la hora de Sevilla" no haya llegado aún. Y el presidente regional, Juan Ignacio Zoido, animó a los compromisarios "a sacar fuerzas de flaqueza" para seguir luchando por Sevilla y por Andalucía. "Hay que trabajar por las futuras generaciones no por unas elecciones", suavizó el alcalde para luego cargar contra la confrontación por la confrontación de los gobiernos socialistas.

Bueno recogió el guante tras ser presentado como "la mejor garantía de continuidad, trabajo e ilusión por el futuro del partido". No en vano ya lo dijo el propio Zoido: el equipo es casi el mismo, salvo las nuevas incorporaciones. Casi. Y, de hecho, la nueva dirección provincial del PP tiene el sello de Zoido, pero también de Arenas. En la ejecutiva confluyen el presente y el pasado, que se unen con el compromiso, eso sí, de sumar.

El nuevo secretario provincial, Eloy Carmona, ya estaba colocado en la línea sucesoria natural y ejercerá en paralelo a su alcalde, el de Tomares, José Luis Sanz, que ocupa el mismo cargo en la estructura regional. En las vicepresidencias se sitúan a militantes premiados por su trabajo en la provincia. Es el caso de Mariló Ortega, de Los Palacios; de María José Rodríguez, de Carmona; y de Fernando Rueda, de El Viso. Tres municipios donde el PP experimentó un buen avance en las últimas citas electorales. A ellos se suma también María Eugenia Romero, que dejó su acta de concejal en la capital para ser diputada nacional; y Virginia Pérez, de La Rinconada, una plaza dura donde el PP también ha recortado la distancia con el PSOE, que ha destacado por su labor al frente del organización del congreso.

Los otros dos cargos destacados de la nueva ejecutiva son para dos ediles de Zoido: José Miguel Luque, nuevo adjunto a la presidencia con rango de vicesecretario, un puesto reservado para jefes de gabinete cualificados; e Ignacio Flores que, paradójicamente, se hará cargo de la vicesecretaría de Coordinación de Distritos, paradójicamente la misma área que dirige a nivel municipal Beltrán Pérez que ayer bajó puestos: del número tres a ser únicamente vocal. Un cambio, según algunos, que él mismo habría pedido para volcarse en el Ayuntamiento de Sevilla.

Hay otras lecturas en las pedreas, una lista de más de 150 cargos en cuyo nombramiento se perdió el nuevo presidente provincial dando lugar a más de una anécdota, pues a punto estuvo de dejar fuera al mismo Zoido, que escuchó con agrado cómo en la nueva dirección figuran en distintos puestos más de la mitad de su equipo de gobierno, desde Gregorio Serrano a Mar Sánchez Estrella o Maximiliano Vílchez por citar algunos. Además, hubo premios para la buena gestión municipal en áreas como Turismo o Cultura, integrando a Antonio Castaño y Benito Navarrete.

No obstante, también se aprobaron otros nombres en los que se refleja la sombra de Arenas, esto es, la anterior dirección, como Ricardo Tarno, a quien Juan Bueno se refirió como el responsable de que él entrara en política; Jaime Raynaud; Jaime Bretón, éste último para sorpresa de algunos de los actuales dirigentes; o Felipe Rodríguez Melgarejo. Y veteranas como Lola Meléndez. Coordinando precisamente los nuevos foros de debate, una especie de sanedrín que ha creado la nueva dirección para mantener el partido conectado con la realidad de la calle, aseguran, figuran Miguel Ángel Arauz, actual senador y que aspiró a la presidencia del partido en 2000, además de Raynaud. Una representación de las anteriores épocas, en las que se encuadra Ricardo Villena.

Bueno, una vez terminadas las votaciones, henchido de satisfacción pero sin perder su humildad, recordó a los presentes que su móvil seguirá siendo el mismo y que atenderá todas las llamadas porque es un hombre de equipos y no sólo tendrá en cuenta la opinión de la militancia, sino que la buscará personalmente en la calle para que Sevilla "deje de ser una manchita, no roja, porque ya es rosa palo". ¿Cómo? El secreto no es tal, pues se trata de seguir el modelo puesto en marcha ya por alcaldes como Zoido y Sanz. El éxito patentado. Y, eso sí, mejorar en la forma de explicar a la ciudadanía que "el PP les sacará del hoyo". ¿Hay problemas de comunicación? Suele ser una excusa que utilizan algunos políticos para justificar sus fracasos.

Bueno apostó por un partido valiente, que saldrá a la calle y dará la cara. Por cierto, el ministro y diputado por Sevilla Cristóbal Montoro no asistió a la clausura del congreso. Un imprevisto.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios