El PSOE cedió la Fábrica de Artillería para guardar carretas y bueyes

  • Un informe oficial revela el caos en torno al valioso inmueble, que el gobierno anterior ofrecía a terceros bajo acuerdos verbales, y alerta de su insuficiente seguridad

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Un informe oficial del Ayuntamiento de Sevilla del pasado mes de junio pone de manifiesto el caos en el que ha estado sumida en los últimos meses la Fábrica de Artillería, un inmueble con gran valor histórico-artístico que se encuentra ahora en el epicentro de la polémica municipal tras anunciar el nuevo gobierno que utilizará sus naves como almacén de los vehículos de Bomberos mientras reforma el parque de San Bernardo. El PSOE, ahora en la oposición, ya calificó de "imprudente e ilegal" esta decisión -de la que se informó previamente a la junta de gobierno- y pedirá que se revoque en el próximo Pleno y se proceda al arreglo de dicho patrimonio. No obstante, obvió que, durante el anterior mandato, los socialistas en coalición con IU autorizaron a terceros otros usos controvertidos para este cuartel monumental y tan sólo mediante una autorización verbal y sin control ni dictamen técnico previo.

Así se desprende del informe redactado por el servicio municipal de Patrimonio después del traslado de los muebles del hotel Alfonso XIII a la Fábrica de Artillería a la espera de su subasta. Durante la mudanza se produjo un incidente del que da cuenta el informe. Así, el 19 de mayo, antes de saber que los muebles irían al cuartel pues en principio se barajó el parque Arte Sacro, se autorizó la entrega de las llaves a la Hermandad del Rocío de Sevilla para que trasladaran sus carretas y poder engalanarlas en un espacio mayor para la romería. Para ello hay un "acuerdo verbal" con las delegadas de Cultura y Turismo y Fiestas Mayores, Maribel Montaño y Rosamar Prieto-Castro.

Emvisesa inició la mudanza del hotel, que duró cinco días, y técnicos municipales supervisaron al detalle el proceso, destinando tres naves de Artillería para el almacén de los bultos y asegurando sus cierres. Pero cuando entraron en el edificio se encontraron con los rocieros, que habían repartido siete carretas por el inmueble, algunas en la zona denominada Catedral, el espacio más espectacular, que data de 1759. En este enclave se localizaron mesas y neveras con botellas de alcohol y otras bebidas que, según relataron los responsables de la hermandad, no eran suyas. Por ello, se sospecha que otras hermandades han usado también este espacio en su peregrinaje, un extremo que no ha podido confirmar el Ayuntamiento.

Lo que sí se ha constatado es que en ningún caso se ha tramitado en el servicio de Patrimonio expediente alguno para autorizar el uso de Artillería para guardar carretas y, menos aún, para albergar alguna noche los bueyes que tiran de éstas, tal y como comunicó que haría la hermandad a los técnicos municipales, según se recoge en el informe. Al parecer, la hermandad usa este edificio desde hace 14 años.

Tras la mudanza de los muebles, éstos se mezclaron con las carretas, por lo que los técnicos municipales pidieron a los rocieros que sacaran sus enseres de las naves de la llamada Catedral para poder cerrar la cancela que separa a este espacio de las traseras del edificio. No obstante, la única puerta de entrada es la principal y, por lo tanto, los muebles quedaron en una zona de paso donde se añadieron también camiones militares y depósitos de agua cedidos por Capitanía a la hermandad para la romería.

En conclusión, el informe oficial advierte que la seguridad de la Fábrica de Artillería en general no está garantizada, que los muebles no están a buen recaudo y que ése no es sitio para almacenar colchones. De hecho, el mismo informe de Patrimonio advierte que la Fábrica no tiene suministro de agua, por lo que recomienda un seguro de robo e incendios que, en junio, no se había suscrito. Por lo tanto, se recomienda que la subasta del mobiliario del hotel se realice con celeridad y advierte que el contrato de seguridad suscrito por Cultura sólo es de 300 horas. El aviso se dio en junio, pero el año acabará sin una fecha concreta para la subasta. Como pronto, se celebrará en marzo.

Mientras, los muebles siguen en riesgo y el Ayuntamiento, por ahora, sólo ha puesto en marcha un dispositivo continuo de vigilancia y ha limpiado el entorno.

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