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A Paco Lola le va la marcha

  • Juglar. Nueve amigos del artista presentaron otras tantas composiciones de música de Semana Santa creadas por el trianero con acompañamiento de la Banda municipal de Coria

Paco Lola, anoche en el Salón Colón del Ayuntamiento, junto a la Banda Muncipal de Coria del Río. Paco Lola, anoche en el Salón Colón del Ayuntamiento, junto a la Banda Muncipal de Coria del Río.

Paco Lola, anoche en el Salón Colón del Ayuntamiento, junto a la Banda Muncipal de Coria del Río. / juan carlos muñoz

Prima, me va a dar algo". La frase salió de Eloísa, sobrina de Paco Lola, y resume a la perfección la emoción rayana en el éxtasis que anoche se apoderó del Salón Colón durante la interpretación de las marchas del artista trianero, el tío de la candidata al síncope emocional, a cargo de la Banda Municipal de Coria del Río dirigida por Camilo Irizo Campos.

Desde Coria hasta Sevilla, como samuráis veinticuatros, a bordo de un barco de vivencias que podría llamarse Caridad del Guadalquivir, una de las marchas, que tanto le gustan a Antonio Banderas, pregonero de la Semana Santa de Málaga, que la ha llegado a tocar al piano en su casa de Los Angeles. En un palmo de terreno, la noche sevillana se llenó ayer de música. En la Fundación Cajasol, Manolo Imán presentaba su disco Sevilla Infinita. En FNAC, Círculo Vicioso, el histórico grupo sevillano que llegó a ganar el festival de Benidorm, presentaba el videoclip Carretera al Futuro. Y en el Salón Colón, en el lugar de las bodas civiles, tenía lugar el bautizo artístico de una primicia cofrade titulada Las Marchas... de Paco Lola.

Joaquín Moeckel: "Con estas marchas de Paco Lola podría salir una cofradía entera"

El Coria 9, bromeó José María Font, ex hermano mayor del Santo Entierro, con él eran nueve los amigos del compositor que iban subiendo al atril para ir completando la proeza de este renacentista de las callejuelas. Dos ex hermanos mayores, dos ex pregoneros, un cartel de lujo para cualquier auditorio, con Los del Río, y una legión de amigos. En el mismo escenario donde hace casi cuarenta años, el 21 de abril de 1979, se constituyó el primer Ayuntamiento elegido por sufragio unversal desde la República, anoche se repitió esa convocatoria popular en la confluencia de las calles llenas de gente donde sonarán esas marchas.

Los sonidos se colaban en el salón Colón por Sierpes y Tetuán, por la Avenida y por Hernando Colón. Un artista de sufragios, "las melodías ya no le pertenecen porque las ha hecho suyas", decía Rafa Serna, que lo llama "creador del pueblo y para el pueblo". En las antípodas del despotismo ilustrado. Manuel Ramos se bajó -del cielo trianero- un poema de Juan Sierra a la Virgen de la Estrella. Alberto García Reyes, que glosó La Paz por el Parque, recordó a Silvio cuando decía que "la música es el silencio bien contado". Entre abrazo y abrazo de palabras bien dichas, sonaban las marchas, a veces el Sur se vestía de Oeste, far west marismeño del Suroeste en el río hecho océano.

"No soy de Triana, ni siquiera muy cofrade". Las limitaciones rompen los límites en el caso de José Manuel Soto, que sacó de sus adentros un diálogo a solas con la Esperanza de Triana. Dolor y Soledad con mayúsculas contra los dolores y soledades con minúsculas en la introducción de Juan Liñán. Rafa Serna escuchó por primera vez La Macarena viendo a la Esperanza entrando por la calle Feria, "casi amaneciendo". "No son armoniosas marchas, son oraciones sonoras", dice José Marían Font.

Se oían partituras monosilábicas, onomatopeya de la inocencia, de una nieta del artista, bisnieta de Mi madre Dolores, como titula Paco Lola el tema inspirado en Tomares y dedicado a la mujer que le dio la vida, Dolores contra la soledad, y hasta su nombre artístico. "Paco de Lola, en Triana era así en los corrales", contaba César Cadaval, que valoró los méritos de un artista autodidacta que en sus tiempos fue taxista. La Alhambra le regaló a la Giralda la h intercalada del azahar y la albahaca, el grupo que Paco Lola formó con Sabino Loma y Pepe Vela. César Cadaval, cómplice con Soto del Paco Lola chirigotero, se paseó por la calle Castilla para introducir Callejuela de la O.

Caridad del Guadalquvirse tocó por primera vez saliendo a la calle el palio de la Virgen del Baratillo. Era hermano mayor Joaquín Moeckel, que contó la emoción que le produjo oírla por primera vez. Le pidió a Rogelio Gómez que volviera a sonar en la Campana. "Ese Miércoles Santo sonó 18 veces", contó el hijo de Trifón, que volvió a salir a escena cuando Aurelio Verde contó los entresijos de Salve Baratillera.

Fue un acto público y familiar. Una carretera al futuro en la Sevilla Infinita, préstamo de los otros dos trabajos musicales de la noche. Paco, el hijo de Dolores, arropado por Lucrecia, su mujer, y por sus tres hijas. Al alcalde, Juan Espadas, lo representó Juan Carlos Cabrera, delegado de Fiestas Mayores, acompañado por Amidea Navarro, su predecesora en el distrito Casco Antiguo. A Eloísa le iba a dar algo. Es la hija de Joaquín, el tío de Paco Lola que le ponía el capirote diez minutos antes de que saliera la hermandad. Terminó el concierto. Moeckel: "Con estas marchas puede salir una cofradía entera".

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