Sanidad 70 pacientes al año serán operados con una nueva técnica de Acceso por Puertos al Corazón

Puertos para llegar al corazón

  • El Hospital Virgen del Rocío incorpora una técnica de mínima invasión para el abordaje quirúrgico de patologías cardiacas que especialmente afectan a las válvulas mitrales y triscúpides del órgano vital

Operar en el corazón a través de puertos o incisiones de pocos centímetros que reducen al mínimo los riesgos de la cirugía tradicional como son las infecciones, las hemorragias, el dolor y otras complicaciones posoperatorias. Es un paso más en el abordaje quirúrgico de mínima invasión y beneficiará a los pacientes que necesitan una prótesis de la válvula mitral o una reparación en esta zona del órgano vital. El área de Cirugía Cardiaca del Virgen del Rocío, cuyo responsable es el doctor José Miguel Borrego, ha impulsado e incorporado al hospital hace dos meses una nueva técnica, denominada Accesos por Puertos al Corazón (Heart Port Acces), y se prevé que 70 pacientes al año serán intervenidos en el centro hospitalario.

Desde que el Acceso por Puertos al Corazón se practica en Sevilla son ya ocho los pacientes sometidos a intervenciones quirúrgicas mediante esta técnica y se recuperan muy positivamente. Frente a la cirugía tradicional, que requiere la total apertura del esternón (esternotomía), la nueva técnica se basa en dos incisiones en el tórax (zona submamaria) y en la ingle. Y son múltiples las ventajas que se traducen en una recuperación precoz del paciente. "Si en la cirugía tradicional un paciente necesita entre uno y dos meses para recuperarse, con la nueva técnica esta recuperación es muy precoz; y a los dos días de la operación incluso puede deambular por los pasillos", explica el doctor Borrego. El Virgen del Rocío es el único hospital andaluz que, de momento, aplica Cirugía de Accesos por Puertos al Corazón.

Además de acortar el tiempo que necesita el paciente para recuperarse, la cirugía mínimamente invasiva "provoca menos dolor y elimina el peligro de que se produzcan problemas en el esternón reduciendo otras posibles complicaciones", añade el experto.

Los enfermos que necesitan una válvula mitral artificial sufren en la mayoría de los casos dolencias en el corazón provocadas por la degeneración de los tejidos a causa del envejecimiento del organismo; secuelas de la fiebre reumática; malformaciones congénitas, o problemas de tipo isquémico.

En el método tradicional los cirujanos abren el esternón para acceder hasta el corazón e implantar la válvula artificial o bien reparar la zona dañada. Con la nueva técnica son tres los pasos fundamentales en el quirófano. El primer paso del cirujano es abrir una incisión de entre cuatro y cinco centímetros en la zona submamaria (toracotomía), por donde se practicará la intervención, y un puerto de 0,5 centímetros donde se coloca una cámara que mejora notablemente la visión a los especialistas. Una vez visualizado el corazón a través de pantallas, la segunda incisión, de dos centímetros, se realiza en la ingle, donde se introduce una cánula (una vía en forma de tubo) que conectará al organismo del paciente con una máquina exterior. Durante la operación el corazón y los pulmones se detienen y esta máquina realiza las funciones de estos órganos vitales el tiempo necesario. El tercer paso es la operación propiamente: la reparación del tejido dañado en la válvula o su sustitución por una prótesis, a través de la incisión practicada.

El doctor Borrego explica que el equipo médico que realiza estas intervenciones (dos cirujanos, dos anestesistas, dos enfermeros y perfusionistas) se ha entrenado en la utilización del nuevo método recién implantado en Sevilla. El futuro de la cirugía está en aplicar las técnicas mínimamente invasivas por las numerosas ventajas frente al método clásico por la recuperación precoz y la posibilidad de prevenir complicaciones.

Las previsiones del responsable de Cirugía Cardiaca en el centro hospitalario apuntan a una intervención de este tipo a la semana, si bien esta terapia quirúrgica irá incrementándose ante el progresivo envejecimiento de la población. La edad media de los pacientes que necesitan esta operación es de 60 años salvo excepciones de personas jóvenes que sufren malformaciones congénitas o secuelas provocadas por la fiebre reumática.

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