Sacyr no arregla el mercado por el que cobra 250.000 euros al año

  • Los 10 puestos de fruta de la Encarnación llevan año y medio sin el aire central acondicionado y hay más desperfectos Los 35 comerciantes lamentan que la empresa no responda a los burofax

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La concesionaria Sacyr recibe al año 250.000 euros que debería utilizar en pagar los gastos de mantenimiento y vigilancia de la plaza de abastos de la Encarnación. Así lo tiene por contrato, pero en la práctica no se cumple, denuncian los comerciantes. La lista de desperfectos pendiente de reparación se acumula desde hace año y medio sin que la empresa responda siquiera a los reiterados burofax que le han enviado los comerciantes a través de la cooperativa que los agrupa. La limpieza del mercado y las cámaras frigoríficas sí funcionan bien sin problema.

La reacción de Sacyr ante las obligaciones que firmó por contrato es mantenerse en silencio (también lo ha hecho con este periódico tras más de una semana de espera), o dilatar la actuación con un eterno "estamos pidiendo presupuesto". El Ayuntamiento tampoco exige a la empresa que cumpla con el mantenimiento de este mercado de titularidad municipal.

Los 35 comerciantes no saben en qué se gasta la empresa los 200.000 euros que pagan al año los titulares de los puestos, a razón de 473 euros al mes cada uno, y los 40.000 euros que pone al año el Ayuntamiento a través del área de Consumo.

La lista de desperfectos sin atender es larga. El aire acondicionado centralizado de los 10 puestos de fruta lleva año y medio estropeado y no se repara. Este sistema novedoso se instaló para que los fruteros sólo tuvieran que cerrar la persiana de los puestos y dejar los productos refrigerándose durante la noche, sin necesidad de desmontar a diario el puesto y llevarse el género a cámaras frigoríficas. Sacyr tampoco deja que los comerciantes inspeccionen qué le pasa a la central de este aire centralizado situado en el sótano ni que los afectados paguen la reparación del aire y descuenten la cantidad del pago mensual a sacyr.

Las cerraduras de las puertas de acceso están rotas hace más de un año. Sacyr emplea trancas de hierro con candados como solución, en lugar de repararlas. Los baños públicos del pasillo exterior del mercado llevan largo tiempo descuidados: sin jabonera y con la tapa del váter rota.

Las bombillas que se rompen tardan tres meses como mínimo en reponerse. Otro desperfecto se da en la sala de elaboración donde se preparan los chicharrones y otros alimentos para vender. Ni la campana estractora ni la mayor parte de los fuegos de la vitrocerámica funcionan.

La "vigilancia insuficiente" también se ha reclamado por burofax y Sacyr ha respondido que "si no hay robos" no hay necesidad de más vigilancia. El vigilante que debería ser sólo para el mercado, según el contrato, no atiende esta zona porque tiene que controlar los cuatro niveles del edificio Metropol Parasol: desde el sótano a lo alto de las setas. A todo ello se suma el retraso de Sacyr en colocar la puerta trasera del mercado que prometió y tiene guardada en el sótano del antiguo edificio de Hacienda.

"El mantenimiento del mercado tiene muchas carencias que no se justifican con el dineral que se está pagando. Dudamos que haya otro mercado municipal con casi 300.000 euros de presupuesto", lamentan los comerciantes. "Estamos cansados de la actitud de Sacyr. Este es un gran mercado que funciona pero con lo que le pagamos a estos señores no debería estar roto el aire acondicionado de los fruteros desde hace casi dos años. Este asunto debería estar ya resuelto", afirman aclarando que quieren solucionar los problemas sin recurrir a la demanda judicial.

El desacuerdo sobre las obligaciones de Sacyr con Metropol Parasol, donde está el mercado, han derivado en un litigio judicial por el que la empresa exige 36 millones al Ayuntamiento.

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