Sevilla estrena por fin el parque de La Ranilla

  • El espacio público de la antigua prisión, de 27.000 metros cuadrados y con reminiscencia a la cárcel, ha sido inaugurado seis años después de iniciarse el proyecto.

Sevilla ha estrenado este miércoles un nuevo parque público, de unos 27.000 metros cuadrados, sobre los suelos donde antaño se levantaba la antigua prisión provincial de La Ranilla, un centro penitenciario que tras la Guerra Civil, sirvió de presidio para miles de represaliados políticos. El diseño del nuevo parque, enclavado entre el también reciente centro cívico y la sede de la Delegación Municipal de Seguridad y Movilidad, evoca la planta de la antigua prisión y se inaugura después de sufrir no pocos avatares el proyecto.

Bajo la dirección del arquitecto Francisco Barrero, las obras fueron retomadas en abril de 2015, siendo así finalizadas tras una inversión total de casi 3,7 millones de euros; 2,37 millones de euros ejecutados por Copcisa y 1,31 millones ejecutados por Dragados. Francisco Barrero ha explicado que el nuevo parque público creado sobre los terrenos de la antigua cárcel de La Ranilla está coronado precisamente por el antiguo pabellón de ingreso de la prisión, obra de Luis Aranguren, que ha sido conservado pero está pendiente de rehabilitación y de adaptación para su utilización como edificio público destinado a actividades socio culturales.

El nuevo parque público cuenta con unos 27.000 metros cuadrados poblados por 237 árboles, tres zonas de juegos infantiles y 2.000 metros cuadrados de fuentes y estanques, con "caminos pavimentados de granito" que reproducen la antigua planta de la prisión y marcan los espacios que ocupaban los módulos de la misma, uno de ellos el destinado a los "presos políticos". Los caminos pavimentados y otros elementos arquitectónicos del nuevo espacio, así, reproducen "la antigua planta" de la prisión, para "dejar latente la historia de la parcela".

El alcalde, Juan Espadas, quien ha visitado esta nueva zona verde con motivo de su apertura, ha recordado los avatares sufridos por el proyecto y ha explicado que los presupuestos municipales de 2016 contemplan unos 400.000 euros para labores de conservación en el antiguo pabellón de ingreso de la cárcel, cuyos usos concretos prevé tratar el Ayuntamiento hispalense con la Junta de Andalucía y las organizaciones relacionadas con la memoria histórica, toda vez que el nombre del parque será decidido a través de un "concurso escolar" promovido por el distrito Nervión. En paralelo, Espadas ha recordado que las dos parcelas libres colindantes al parque, propiedad del Estado, están destinadas a usos residenciales, si bien "está en trámite" una petición al Estado para que permita su uso provisional como aparcamiento, hasta el momento en el que comience la construcción de las viviendas. 

Seis años después

La obra, iniciada en agosto de 2010 tras su adjudicación a la empresa Copcisa, fue interrumpida en diciembre de 2011. En junio de 2013, el entonces Gobierno municipal del PP aprobó una transferencia de 1,5 millones de euros desde el presupuesto del área de Parques y Jardines, a la Gerencia de Urbanismo, en un intento de solventar la paralización que sufrían las obras primero por una modificación del proyecto original, y después por diferencias entre el Ayuntamiento y la adjudicataria por los términos económicos del proyecto.

Tras las fricciones entre el Ayuntamiento y la empresa adjudicataria y quedar resuelto el contrato adjudicado años atrás a la constructora Copcisa, sin que hubiesen concluido los trabajos, la Gerencia de Urbanismo aprobó en 2014 contratar las labores restantes del parque, las que no había ejecutado Copcisa, siendo tal tarea adjudicada a Dragados por algo más de 1,3 millones de euros.

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