Tussam venderá cada plaza del parking del Prado a 30.000 euros

  • El Consistorio planea ingresar hasta 53,3 millones de euros por la explotación del edificio terciario que rediseñará Moneo · El metro cuadrado costará 3.800 euros

Hacer caja a costa de la necesidad de los residentes. El Ayuntamiento de Sevilla planea sacar a la venta para los vecinos del Prado de San Sebastián un total de 500 de las 800 plazas del aparcamiento mixto que se construirá bajo el solar vacío del Prado de San Sebastián, que volverá a ser diseñado por el arquitecto navarro Rafael Moneo. Cada una de estas plazas, según los estudios previos realizados por los técnicos municipales, puede ponerse a la venta por un importe mínimo de 30.000 euros. O lo que es lo mismo: cinco millones de las antiguas pesetas.

Esta cifra inicial no es más que una mera estimación, ya que probablemente, dado el tiempo que tardará en desarrollarse por completo el proyecto, y en función del devenir del mercado inmobiliario local, estas previsiones terminarán a buen seguro incrementándose de forma más que considerable. El resto de plazas -unas 300- se destinarán, a priori, a usos rotatorios. Debido a las nuevas funciones urbanas que ejercerá a medio plazo el Prado -aquí irá el segundo gran intercambiador de transportes de Sevillla después de la estación de Santa Justa-, la zona necesitará contar de forma ineludible con este tipo de equipamientos disuasorios.

Estos precios de partida auguran al Consistorio que, exclusivamente en base a la explotación del aparcamiento subterráneo, los beneficios potenciales a obtener serán del orden de tres millones de euros. Esta cantidad sale una vez descontados de los ingresos por la venta de los aparcamientos los costes de construcción. En concreto: los técnicos cuantifican en 12 millones de euros la inversión necesaria para hacer el parking. Los ingresos teóricos por la venta de las citadas 500 plazas sumarían 15 millones de euros. No se mencionan en la estimación municipal los posibles ingresos por la comercialización a terceros de las plazas rotatorias, un negocio para la empresa privada que asuma el proyecto, que será la que en su momento derive a Tussam parte de sus beneficios.

El segundo pilar de la operación urbanística es la comercialización inmobiliaria de los nuevos espacios terciarios (comercial y oficinas) previstos en el edificio del intercambiador de transportes. Los cálculos municipales parten de un precio de venta de 3.800 euros por cada metro cuadrado útil. Esta estimación se ha establecido en base a los parámetros de mercado vigente en las zonas urbanas de Viapol, San Francisco Javier o la Huerta de la Salud, donde se concentra buena parte del tejido empresarial de la capital. Se trata de un área muy cotizada desde el punto de vista inmobiliario, donde las empresas suelen pagar no sólo una determinada tipología de oficina, sino también la teórica singularidad de la ubicación. Lo que en términos coloquiales pudiera denominarse el coste de prestigio. El Prado, en contraste con estas zonas, estaría incluso en una posición mejor, al tratarse de un espacio más céntrico que los anteriores, a mitad de camino entre los dos grandes polos urbanos del área metropolitana -el Casco Histórico y Nervión- y contar con transporte público regular -la línea del tranvía- y con dotaciones como los jardines. En total, el Consistorio -o la empresa a la que se le encomiende la explotación de este activo, que Tussam patrimonializaría en parte- podría ingresar 77,3 millones de euros. A esta cifra, lógicamente, habría que detraerle el coste de construcción, que se calcula en unos 27 millones de euros, a razón de 1.326 euros por metro cuadrado. El beneficio teórico resultante sería de 50 millones. De esta forma, el beneficio global de toda la operación relacionada con el edificio terciario reportaría a las arcas públicas 53,3 millones de euros.

Esta cantidad, sin embargo, no será la que finalmente se cederá a Tussam para salvar sus cuentas. Sobre estos ingresos hay que detraer la indemnización para la empresa a la que hace ocho años se le paró el primer diseño de Rafael Moneo. La operación necesita, además, algunos ajustes. El Consistorio, por prudencia, no ha querido presupuestar como activos para Tussam más de 31 millones de euros. Una cantidad, en todo caso, que permitiría evitar la situación de quiebra en la que se encuentra esta sociedad municipal debido a la gestión de los últimos ocho años. El edil de la Presidencia, Alfonso Rodríguez Gómez de Celis, dijo ayer al respecto de la construcción de este edificio -que junto a la venta de los terrenos municipales de Diego de Riaño forman el paquete de activos para Tussam- que "no costará un solo euro" a la ciudad. "Reportará ingresos", sentenció. Celis admitió que en los presupuestos de 2008 ha consignado 31 millones de euros como ingresos a cuenta de la operación.

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