"Voy a establecer un proyecto de investigación con médicos sevillanos"

  • El neurocirujano experimenta una técnica para revertir la pérdida de memoria

Desde su despacho en el Western Hospital de la ciudad canadiense de Toronto, el doctor Andrés M. Lozano (Sevilla, 1959) reconoce hallarse aturdido por las innumerables llamadas que ha recibido de medios de comunicación de todo el planeta después de saltar ayer a la primera línea informativa por ser responsable de una esperanzadora fórmula para combatir las enfermedades que afectan a la memoria, entre ellas el Alzheimer. "He recibido unas doscientas llamadas y correos electrónicos. Me acaban de entrevistar la CNN y ABC News, de Estados Unidos. Pero la de vuestro periódico es la primera que concedo en español. Estoy encantado de hablar con un medio de mi ciudad natal. Yo nací en la calle San Jacinto, en Triana".

Con sólo tres años, Andrés Lozano marchó con su familia desde la ciudad hispalense a Ottawa, donde su padre comenzó a trabajar como contable en una compañía canadiense. En la capital el pequeño Andrés cursó el bachillerato e ingresó posteriormente en la Universidad para estudiar Medicina, estudios que completó en Montreal y más tarde en Toronto, donde se especializó en Neurocirujía. En la capital de Ontario, Lozano desarrolla la mayoría de su trabajo universitario y como médico en el Toronto Western Hospital. Pese a la distancia y las diferencias climáticas y culturales, el profesor Lozano se esfuerza por mantenerse vinculado a su ciudad natal. "Trato de seguir conociendo mis orígenes y la cultura de Andalucía y España. Es un placer para mí cada vez que estoy en Sevilla, porque es una ciudad encantadora, muy bonita gracias a su clima, su gente. Vuelvo una vez cada dos años más o menos". Su español está teñido de un leve acento norteamericano, pero su sintaxis y léxicos son excelentes. "La verdad es que no hablo casi nunca español. Después de tanto tiempo fuera es difícil. Pero no es complicado utilizar los términos médicos, porque son muy parecidos". Andrés Lozano está casado con una canadiense, pero sus dos niños llevan nombres españoles: Alejandro y Cristóbal -de 12 y 14 años de edad-. Procura enseñarles español y hablar en esta lengua cada vez que visita Sevilla "Les obligo a utilizarla cuando visitamos la ciudad. Quiero que mis hijos conozcan nuestra cultura". En la ciudad tiene que hospedarse en hoteles porque sólo le quedan primos segundos. Su madre, viuda, sigue residiendo en Otawa después de más de 40 años de su llegada.

El profesor Lozano no dudó en explicar amablemente a los lectores de este periódico las líneas maestras y las posibilidades de futuro de la nueva aplicación científica que dio ayer la vuelta al mundo tras ser portada del rotativo británico The Independent. "El trabajo consiste en poner una estructura eléctrica en el cerebro que ajustamos en el circuito que controla la memoria. Colocándoles una especie de marcapasos, se trata de pasar esta corriente al circuito de la memoria de personas que sufren trastornos cerebrales, como enfermos de alzheimer, para lograr que aquélla aumente". "Actualmente estamos llevando a cabo un estudio piloto en seis pacientes, tres de los cuales han sido ya operados. Trabajaremos un año más en este proyecto".

Al margen de la vinculación con su ciudad natal, Andrés Lozado trabaja en reforzar las relaciones con la comunidad investigadora española. "Hay en España una serie de grupos científicos fantásticos, de muy alto nivel. Trabajo con neurólogos y neurocirujanos de Pamplona y Madrid. Aquí en Toronto acabo de tener un año entero a unos médicos de la capital". El primer reconocimiento importante a su labor llegó en 2007, cuando le fue concedida la Orden del Mérito Civil.

"Tengo ilusión de volver a Sevilla", confiesa el prestigioso profesor a modo de despedida. Andrés Lozano responde presto que "conoce" al Betis como equipo de soccer de la ciudad y aunque sabe de la importancia de las hermandades y cofradías en Sevilla, reconoce que no pertenece a ninguna. "Mis visitas son en verano, cuando los niños tienen sus vacaciones. Pero tengo muchas ganas de conocer in situ la Semana Santa".

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