El aeropuerto de San Pablo recupera el servicio de taxis

  • Los conductores retoman el trabajo tras la jornada de huelga por el altercado del jueves gracias a la presencia policial y a las barreras físicas que delimitan su parada

El servicio de taxis del aeropuerto volvió ayer a la normalidad tras el paro de casi un día de duración protagonizado por los conductores este jueves. La presencia de policías y vigilantes de seguridad privada en la parada de San Pablo desde primera hora de la mañana de ayer motivó que los taxistas decidieran retomar el trabajo tras la huelga al considerar que sí se daban las condiciones necesarias para ello.

Así lo expuso ayer a este periódico el presidente de la asociación Solidaridad del Taxi, Enrique Filgueras, que pidió que la presencia policial se mantenga durante el mayor tiempo posible para impedir que los coches particulares invadan la zona reservada a los taxis. Precisamente una invasión de la parada del aeropuerto fue el origen de la huelga del jueves.

Un conductor particular detuvo su coche en la parada de taxis y fue reprendido por uno de los profesionales del sector. Comenzó entonces una discusión que derivó en una agresión del conductor particular al taxista, según la versión de este último. La riña subió de tono y a ella se sumaron todos los taxistas que estaban en la parada. Poco después llegó la Policía Nacional, que fue avisada por un testigo de los hechos, y disolvió el tumulto cargando contra los taxistas.

Uno de los conductores recibió un golpe en la cabeza, que le causó un traumatismo craneoencefálico y a la hora de cierre de esta edición continuaba ingresado en el Hospital Virgen del Rocío. El taxista fue detenido por la Policía junto con otro compañero como presunto autor de un delito de atentado a la autoridad. Dos policías nacionales resultaron heridos leves en esta refriega, ocurrida sobre las once de la mañana del jueves en la misma puerta del aeropuerto de San Pablo. A partir de esa hora los conductores dejaron de prestar servicio en señal de protesta. Todos los viajeros que aterrizaban en Sevilla y no tuvieran a nadie que los recogiera estaban obligados a tomar el autobús. Un día después, y tras una reunión entre los taxistas y el director general de Movilidad del Ayuntamiento, Rubén García, los conductores decidieron volver al trabajo. Este cargo municipal les aseguró que los altos mandos de la Policía Local han reconocido la necesidad de una presencia policial intensiva en el aeropuerto. La parada se ha delimitado además con separadores para impedir que ningún particular acceda a la zona reservada a los taxis. Los representantes del sector aseguran que si no hay policías a partir de las ocho y media de la tarde o durante la Semana Santa, volverán a la huelga.

Sobre el conflicto se pronunció ayer el alcalde, quien reconoció ayer que los taxistas detenidos "alteraron el orden público". El regidor consideró que "la inmensa mayoría" de los taxistas no participó en estos hechos.

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