Un juez condena a dos años de cárcel a un cirujano por la muerte de una paciente

  • El cardiólogo perforó una vena de una mujer de 68 años que se sometió a una operación para implantarle un marcapasos

El juzgado de lo Penal número 4 de Sevilla ha condenado a dos años de prisión y a tres años de inhabilitación profesional a un cirujano por la muerte de una paciente que se sometió a una intervención quirúrgica para implantarle un marcapasos.

El juez recuerda que la paciente, Guadalupe Contreras Ramos, de 68 años, fue operada el 14 de febrero de una miocardiopatía obstructiva hipertrófica en una clínica privada de Sevilla. Durante la intervención, el cirujano D. G. L., perforó y desgarró "accidental e inadvertidamente" una vena mamaria interna de la paciente, produciéndose una hemorragia que "no fue correctamente valorada" por el facultativo.

El fallo recoge que con anterioridad a la operación, el cirujano le había manifestado en varias ocasiones a la enferma que la operación era "muy sencilla" y que no le ofreció ni firmó el preceptivo consentimiento, al tiempo que tampoco hay constancia de que le hiciera saber "pormenorizadamente los riesgos de la implantación del marcapasos" tricameral que era considerado novedoso para la época.

Dos pruebas analíticas constataron durante la operación un descenso de dos millones en los niveles de hematíes, así como de los de hemoglobina y hematocrito, pero la paciente fue trasladada a la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) "sin que en ningún momento se localizara el origen o fuente de la hemorragia", asevera el magistrado en la resolución. El diagnóstico a su entrada en la UCI fue de shock hemorrágico, pero la situación era irreversible y el fallecimiento de la paciente se produjo varias horas después. La autopsia practicada al cadáver confirmó que la muerte se debió a un shock hemorrágico agudo derivado de la perforación de la vena mamaria interna izquierda.

El juez, que ha condenado al cirujano por un delito de homicidio por imprudencia, recuerda que la colocación de un marcapasos es una operación "prácticamente de cirugía menor, en el que el riesgo de muerte está entre el uno y el dos por millar". La sentencia sostiene que el cirujano infringió la lex artis porque la muerte sobrevino por la hemorragia producida a causa del desgarro de la vena mamaria y porque dicha hemorragia fue "evaluada de forma incorrecta e incorrectamente tratada cuando se produce".

El cirujano ha sido condenado además a que indemnice con más de 101.000 euros a los familiares de Guadalupe Contreras Ramos por los perjuicios causados.

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