La cultura empresarial se ausenta del aula

  • La función pública sigue siendo el destino profesional preferido para los estudiantes y sus padres. Las aspiraciones de los alumnos se alejan de la realidad laboral.

Comentarios 6

La Junta la ha incluido como asignatura escolar, pero la realidad es que los alumnos están aún muy lejos de disponer de una cultura que les lleve a valorar el emprendimiento como una consolidada opción de futuro. La función pública sigue imponiéndose entre las aspiraciones laborales no sólo ya de los estudiantes de instituto, sino de sus padres, que desean para sus hijos la "seguridad" de una plaza en la administración. A este deseo se añade una visión bastante optimista del mercado de trabajo, que dista bastante de la realidad actual, con salarios medios por debajo de los 700 euros mensuales para los menores de 25 años.

Ser funcionario sigue siendo la principal aspiración laboral de los jóvenes. El Informe sobre Empleabilidad que publica anualmente la Cámara de Comercio y el centro universitario Eusa vuelve a desvelar que el emprendimiento es una opción secundaria entre los estudiantes de enseñanzas medias. Según dicho estudio, al 38,4% de los sevillanos encuestados les gustaría hacerse con una plaza fija en una administración pública. Hasta aquí no hay ninguna variación respecto a los informes de años anteriores, en los que esta opción se ha consolidado tras la sangría que ha provocado la crisis en diversos sectores. La aportación del estudio de 2016 radica en que son las familias las que también se decantan por la función pública para el futuro de sus hijos. Así lo constatan el 42,7% de los alumnos cuando se les pregunta por el tipo de empleo que sus padres desean para ellos. En cambio, la posibilidad de ser empresario sólo la contemplan el 34,6% de los alumnos encuestados, una posibilidad que anhelan para ellos el 40% de las familias.

Con tales cifras, resulta fácil deducir que el déficit de la cultura emprendedora que padecen las nuevas generaciones de sevillanos procede, en su mayoría, de los hogares. Una carencia que apenas se soluciona en el aula. El presidente de la Cámara de Comercio de Sevilla, Francisco Herrero; el director general de Eusa, Javier Fernández; y el director de marketing del centro universitario, Ramón Bullón, incidieron este viernes en este problema durante la presentación del referido informe. "No todo el mundo puede ser empresario", recalcó Herrero, quien incidió en que lo importante en los centros educativos es "orientar a los jóvenes según sus capacidades y el panorama laboral de España". A ello, Bullón añadió la necesidad de "mejorar las competencias personales de los alumnos" para que en un futuro sean capaces de crear un negocio propio, un aprendizaje en el que se hace indispensable la difusión de la cultura emprendedora.

La encuesta revela un dato relacionado con esta carencia. El 55% de los alumnos aseguran que sus centros no desarrollan ninguna actividad relacionada con la cultura empresarial. Un porcentaje bastante alto, pero que se mantiene por debajo de los registrados en las otras provincias donde se ha preguntado a los estudiantes: Cádiz, Badajoz, Córdoba y Santa Cruz de Tenerife. La Junta de Andalucía, a raíz de la polémica reforma educativa (Lomce) aprobada por el Gobierno de Rajoy, ha introducido una asignatura denominada Cultura Emprendedora en el currículo formativo para incentivar el talento empresarial en los alumnos.

Pero no sólo esta carencia es la que impera en las aulas a la hora de abordar el futuro laboral de los alumnos. Del informe se desprende cierto desconocimiento de los estudiantes de las enseñanzas medias sobre el mercado de trabajo. Valgan dos ejemplos. Cuando se les pregunta por el tiempo que tardarán en encontrar un trabajo una vez acabada su formación universitaria, el 23,5% contesta que menos de seis meses y el 46,7% responde que menos de un año. Este tiempo récord se aleja bastante de las estadísticas oficiales, que reflejan que sólo el 52% de los parados de entre 20 y 24 años logran un empleo en menos de un año.

Más sorprendente es el resultado sobre el salario estimado para el primer trabajo. Más del 31% piensa que cobrará entre 1.000 y 1.500 euros al mes, y un 27,8% entre 1.500 y 2.000 euros. Estos datos reflejan una visión demasiado optimista de las condiciones laborales actuales, ya que, según la Encuesta Anual de Estructura Salarial, el salario bruto medio para un trabajador de menos de 25 años en Andalucía ronda los 690 euros mensuales. Idéntico optimismo muestran cuando se les pregunta por el tipo de contrato que esperan conseguir tras los estudios. El 47% cree que logrará un empleo fijo. Un porcentaje muy alto para la realidad que refleja la última Encuesta de Población Activa (EPA), en la que se detalla que el 68,25% de los asalariados con edades comprendidas entre los 20 y 24 años están contratados temporalmente.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios