Calle Rioja

Una cumbre autonómica en la Alameda

  • Artesanos. Hoy acaba el mercado artesanal en el que hay empanada gallega, tarta del Casar, anchoas de Santoña, morcilla patatera, gominolas o tejas de almendra.

OTRA cumbre autonómica se clausura hoy en la Alameda. Carpas blancas con productos autóctonos y artesanos.

Juan Carlos Ruiz Prieto, 42 años, cuarta generación de fabricantes de embutido que inició su bisabuelo César Ruiz, tocayo y paisano de otro César de León que jugó en el Barcelona. "Me he quedado dos veces sin mercancía", dice Juan Carlos por la expectación que generó la cecina, la pata de la ternera. "La ternera es asturiana. Aunque sale más barata comprarla en Holanda, preferimos el producto nacional".

Juan Lombardo, 49 años, ha sido encofrador y camionero y con las diferentes crisis se reconvirtió en vendedor de gominolas. Nació en Bejíjar (Jaén), pero vive donde se fabrican, en Ibros, un pueblo entre Linares y Baeza conocido por el máster que todos los veranos hace de monaguillos. Vende serpientes dulces de regaliz y gominolas con la misma gama de sabores que los helados.

Ayer Rajoy viajó a Marruecos y dos hermanos marroquíes, Mustafá y Elbachir Essouaidi, originarios de Bani Malal, cerca de Casablanca, se encargan de ponderar las virtudes de los productos respectivos de Cantabria y Aragón. Miguel Ángel Revilla le ha regalado anchoas de Santoña a Zapatero y al Rey. Aparece fotografiado con el jefe de Mustafá, 31 años. "La anchoa y el boquerón es lo que mejor se ha vendido".

"Poco, pero casi de todo", resume con ironía Elbachir, 28 años, hermano de Mustafá, el balance en el puesto de productos de Aragón. Los elabora Miguel García Lorente en La Puebla de Alfindén (Zaragoza). "Lo que está teniendo más salida son las tejas de almendras y los adoquines, los caramelos artísticos de Zaragoza". Jota e imaginación contra la crisis de la construcción.

"Señora, aproveche, que tengo el chorizo que no engorda". Carlos Martínez, 25 años, acaba de llegar a Sevilla desde el mercado medieval de Ibiza. Vende quesos, chacina y la tarta del Casar de Cáceres. "Aparte de las tartas, lo que más se vende es la morcilla patatera extremeña". Son productos El Bici, apodo de su tío, Joaquín Morejón. "Es de un pueblo de Cáceres que se llama Arroyo de la Luz e iba siempre en bicicleta. Era un emprendedor nato. Empezó vendiendo en la calle las tortugas que cogía en el río". El sobrino parte hoy a Zafra, Sevilla la Chica.

Marisa Calvo y Pepe Vázquez Gómez, profesores del Centro de Adultos de Alcosa, se aprovisionan de pan gallego. "Lo tenemos de tres tipos: de centeno con pasas, que es pan dulce, de centeno y de trigo". Jorge Gómez Cebey despacha con Noelia Valiño en un puesto presidido por panes gigantescos y empanadas gallegas de atún, carne, pulpo y bacalao. "El género llega a diario desde Arca do Pino, la última posada del Camino de Santiago". Panes que para obrar el evangélico milagro en la Alameda hacen el camino de Santiago a la inversa.

La empresa gallega radica en O Pino, en la Avenida de Lugo. Sus huestes se reparten ahora en zocos y mercados de Burgos, Sagunto y León. Se llama Tasaga. Iniciales de Tamara y Saray, hijas del jefe, José Manuel Pájaro, y de Galicia. León, Galicia, Cantabria, Aragón, Extremadura y las gominolas de Jaén. "Nos hemos unido los fabricantes y vamos juntos a otros mercados", dice el leonés. Vienen de Segovia y van a Logroño. "En Navidades volvemos a Sevilla".

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