Una furgoneta mal aparcada en la Raza contenía 200 kilos de cocaína

  • El vehículo, robado en enero, estaba abierto y con las llaves puestas · Se trata de la cantidad más importante de esta droga requisada por la Guardia Civil en Sevilla

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Una furgoneta mal aparcada en la avenida de la Raza contenía 200 kilos de cocaína, la mayor cantidad de esta droga que ha sido requisada por la Guardia Civil en los últimos veinte años. Los expertos antidroga de este cuerpo no recuerdan un alijo tan importante de cocaína en la provincia de Sevilla en la historia reciente del instituto armado. Para encontrarlo han sido piezas clave la casualidad y un excesivo celo de los miembros del instituto armado.

Los agentes del servicio antidroga de la Guardia Civil -concretamente de la unidad conocida como Equipo de Delincuencia Organizada y Antidroga (EDOA)- se encontraban la semana pasada realizando una operación en la avenida de la Raza. Mientras vigilaban, los guardias civiles se dieron cuenta de que una furgoneta de mediano tamaño estaba aparcada de forma anómala. El vehículo estaba demasiado separado de la acera y sobresalía bastante más de lo habitual.

Los agentes tomaron la matrícula y la corroboraron con el registro de vehículos. En este fichero la furgoneta aparecía como sustraída. La denuncia por robo había sido presentada el pasado 10 de enero en la comisaría de la Policía Nacional en el distrito Macarena. Sabiendo que el coche estaba robado, los guardias se acercaron a la furgoneta y vieron por una de las ventanillas que en su interior había numerosas cajas de cartón.

Los agentes llegaron a pensar que el vehículo podía contener algún tipo de mercancía fraudulenta, como puede ser el tabaco, pero difícilmente podían sospechar en un primer momento que estaban ante el mayor alijo de cocaína de la historia reciente de la Guardia Civil en la provincia de Sevilla. Por ello montaron una vigilancia y esperaron a que llegara alguien a recoger la furgoneta. De esta forma pretendían detener al posible autor del robo y averiguar cuál era la carga que llevaba.

Tras varias horas de espera sin que apareciera nadie, los guardias civiles decidieron desmontar la furgoneta. No hizo falta. Cuando llegaron al vehículo descubrieron que estaba abierto y con las llaves puestas. En el interior, en la zona de carga, había siete cajas de cartón que contenían unas bolsas de plástico sin ninguna etiqueta y llenas de polvo blanco. Los agentes realizaron el test de droga y comprobaron que se trataba de cocaína, con lo que la furgoneta y la sustancia estupefaciente quedaron requisadas y fueron trasladadas a las dependencias del instituto armado.

Ahora la Guardia Civil trabaja en averiguar a quién pertenecía esta partida de cocaína y por qué tuvo tan escaso cuidado quien la dejó en el interior de una furgoneta en la avenida de la Raza. No se descarta que el responsable de la carga se percatara de la presencia policial y huyera dejando abandonado el vehículo y creyendo que iban a por él.

El juez que se ha hecho cargo del caso ha decretado el secreto sobre las actuaciones y la Guardia Civil confía en que en las próximas fechas se detenga a alguna persona relacionada con este alijo. Una idea de la magnitud del mismo la ofrece la comparación con las estadísticas del año pasado. A lo largo de 2007, la Policía Nacional y la Guardia Civil se incautaron de 125 kilos de cocaína en total en la provincia de Sevilla. De un golpe el instituto armado acaba de requisar casi el doble de esta cantidad.

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