Un hombre mantiene secuestrados durante dos horas a su mujer e hijo

  • La Policía libera a la familia tras reducir a un enfermo mental que se armó con un cuchillo e incluso amenazó con volar el bloque en el que reside en Pino Montano

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Un hombre mantuvo ayer a su familia secuestrada durante dos horas y amenazó con volar el bloque en el que reside prendiendo fuego a una bombona de butano. La Policía Nacional tuvo que intervenir para liberar a la mujer y uno de los hijos de este hombre, que fue detenido y quedó ingresado en el área de Psiquiatría del Hospital Virgen Macarena. El arrestado es José Antonio Armán García, de 52 años, y padece una enfermedad mental. El edificio, en el que viven 36 familias, tuvo que ser desalojado antes de la intervención de la Policía.

Los hechos ocurrieron en el piso 5º D del bloque 3 de la calle Lavanderas, en el barrio de Pino Montano. Sobre las siete y media de la tarde este hombre tomó un cuchillo y amenazó con matar a su esposa y a uno de sus tres hijos. Además, amenazó con volar el bloque con una bombona de butano. La mujer y el hijo se encerraron en una habitación de la casa y fue el joven quien llamó al teléfono de emergencias 112 exponiendo la situación. Este aviso motivó que varias decenas de policías nacionales y bomberos se desplazaran hasta el bloque y lo desalojaran completamente antes de intervenir en la vivienda.

El hijo del detenido comenzó a arrojar papeles por una ventana para informar a la Policía de los movimientos de su padre y de la disposición de la casa, según informó anoche el jefe de la comisaría del distrito Macarena, que dirigió la operación. Poco después los agentes lograron hablar con este joven por teléfono móvil, ya que antes el padre había cortado todos los teléfonos de la casa. Mientras tanto, abajo, cientos de curiosos y de vecinos desalojados se arremolinaban junto al cordón policial. Decían que José Antonio Armán lleva 27 años viviendo en este bloque y que está actualmente de baja por enfermedad. Incluso ha estado ingresado en alguna que otra ocasión y de vez en cuando padece fuertes crisis. Otro hijo del matrimonio colaboraba con la Policía en la escalera mientras que el tercero estaba fuera trabajando.

Hasta el bloque llegaron las unidades especializadas en rescate, los llamados Grupos de Operaciones Especiales (Goes), cargados con un ariete para derribar la puerta y con aparatos técnicos para reducir al individuo e impedir que prendiera fuego a la bombona. Antes de intervenir, sobre las nueve y media de la noche, un negociador de la Policía logró hablar con el hombre que mantenía retenida a su familia y éste accedió a abrir la puerta.

En ese momento los especialistas entraron en el piso y redujeron sin problemas a José Antonio Armán. Éste fue detenido y trasladado hasta uno de los patrulleros que estaba aparcado en la puerta del bloque. En este coche fue llevado poco después al Hospital Virgen Macarena, en cuya área de Psiquiatría permanece ingresado bajo custodia policial. A las diez de la noche se retiró el cordón y los vecinos pudieron acceder de nuevo a sus casas. Algunos incluso coincidieron en el ascensor con los Bomberos que se marchaban. Todos se felicitaban unos a otros, los que volvían a casa con alivio y los que regresaban al cuartel.

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