Los locales de tatuajes y 'piercings' serán controlados

  • El Consistorio crea una unidad de salud que inspeccionará también piscinas comunitarias

El Ayuntamiento de Sevilla pondrá en servicio una unidad de salud centrada específicamente en el control e inspección de las piscinas de uso comunitario, de los locales donde se practican tatuajes y piercings y también de las instalaciones que supongan un peligro para la transmisión de la legionelosis, como las torres de refrigeración.

La concejal de Salud y Consumo de Sevilla, Teresa Florido (PSOE), precisó ayer que esta unidad de nueva creación realizará labores de control, seguimiento y vigilancia de actividades que ponen en riesgo la salud pública, y añadió que está compuesta por 17 personas -nueve técnicos inspectores-, previéndose ampliar con cinco auxiliares de inspectores más a lo largo de este año.

Florido incidió en la obligatoriedad que tienen todos estos establecimientos de notificar su existencia o actividad al Ayuntamiento para que éste pueda llevar a cabo las inspecciones necesarias, lo que se recordará con un "mailing masivo" a los sectores afectados en los que se anunciará el plazo. Hasta ahora, la Delegación de Salud y Consumo ha hecho un censo de instalaciones con objeto de asegurar su registro y control, que consiste en 190 torres de refrigeración y condensadores evaporativos, 154 sistemas de agua caliente sanitaria, 266 piscinas de uso colectivo -con más de 20 usuarios cada una- y 49 establecimientos de tatuajes y piercings.

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