Una plataforma sin uso ni futuro

  • El Ayuntamiento está reticente a dar el visto bueno a un proyecto para convertir la estructura en un club de piragüismo

Comentarios 7

Sin uso y con destino incierto. Así se encuentra la plataforma de hierro, conocida como Pachá, que durante varios años sirvió como base de una discoteca (de ahí el nombre que recibe) junto a la Torre del Oro. Allí permanece, sobre las aguas de la dársena, a la espera de que sea utilizada o desguazada, y ello pese a que recientemente ha sido objeto de un proyecto para convertirla en sede de un club de piragüismo, iniciativa que no ha cuajado ante la negativa de diversos departamentos municipales.

Dicha plataforma puede albergar a hasta 800 personas, motivo por el cual la sociedad Piragüismo Deportivo Sevilla llegó a un acuerdo con su actual propietaria, Cruceros Torre del Oro, para que albergara un club dedicado a dicho deporte. Además de las instalaciones que se ubicarían encima de ella, el proyecto contempla una nueva ubicación, por lo que en lugar de permanecer como hasta ahora, junto al Paseo del Marqués de Contadero, se trasladaría junto a la Torre Schindler, en la explanada del Pabellón de la Navegación de la Expo 92.

Para su adaptación a tal fin, se planteaba una mínima inversión, ya que parte de la plataforma cuenta ya con estructuras que servirían para los servicios exigibles. Juan Yonchi, uno de los socios del proyecto, narra que para lograr este objetivo hay que contar con la autorización de dos administraciones. Por un lado, la Autoridad Portuaria, que es de la que depende el último visto bueno, y previamente el del Ayuntamiento. Dentro del gobierno local la tramitación tendría que pasar por la Gerencia de Urbanismo, el Instituto Municipal de Deportes (IMD) y la Delegación de Turismo.

En un principio, según relata este empresario, la postura tanto del IMD como de Turismo fue favorable. En las reuniones mantenidas los inversores se mostraban abiertos a cambiar la ubicación del proyecto y emplazarlo en otro punto de la dársena. Cuando la propuesta llega a la Gerencia de Urbanismo se les comunica la "idoneidad" de constituir una mesa entre los tres departamentos municipales y en la que también estaría presente la Autoridad Portuaria con el fin de unir procedimientos y evitar el "peregrinaje" por las diferentes vías.

A mediados de enero, y tras varias reuniones en la Gerencia, su director técnico, Jorge Almazán, les comunica que el asunto ha sido tratado -aunque no en profundidad- en un primer encuentro sobre temas relacionados con el río. Aunque no era una decisión definitiva, sí les hace saber que el Ayuntamiento se muestra reacio al proyecto "al no cuadrar con las ideas que el gobierno local quiere desarrollar en la dársena", a lo que se une "las dudas sobre la concepción estética" de la iniciativa. Esta respuesta supuso un "jarro de agua fría" para los empresarios, ya que hasta entonces les habían dado "esperanzas" y no se habían opuesto a ninguna modificación "y menos estética", refiere Yonchi.

Casi tres meses después este proyecto sigue varado a la espera de que desde dicha mesa se les de respuesta a una iniciativa que cuenta con el apoyo de la Agencia Idea (perteneciente a la Junta), dispuesta a colaborar en la financiación -la inversión en principio puede rozar los 140.000 euros- si sale adelante.

Los socios critican, además, que la plataforma Pachá siga sin uso, ya que para desguazarla (una operación que costaría 40.000 euros) habría que trasladarla hasta Sanlúcar de Barrameda. Esta estructura fue creada en los Astilleros de Huelva como base para los trabajos de pilotaje llevados a cabo durante la construcción del llamado Puente Nuevo de Huelva, que cruza el Odiel y cuya construcción acabó en 1992. Tras esta utilización fue acondicionada como terraza de copas y conocida como Plataforma Pachá durante la Exposición Universal. Al ser concebida para soportar grandes cargas está pensada para albergar el peso de hasta 800 personas.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios