El plan para restringir con cámaras el acceso al centro sigue en proyecto

  • Sevilla no da fechas para implantar un sistema de la empresa SICE que funciona en capitales como Madrid y Barcelona

Comentarios 4

La restricción de tráfico privado en el centro de Sevilla mediante cámaras instaladas en todos los accesos aún no tiene fecha cierta, ya que el proyecto se encuentra aún en fase de elaboración por parte de la empresa SICE desde que a finales de diciembre pasado recibió el encargo de la Concejalía de Movilidad de diseñar un sistema de control por lectura de matrículas, como el que funciona ya en grandes capitales como Madrid y Barcelona (sólo en las Ramblas).

Así lo confirmaron ayer a la prensa un técnico de SICE, Félix Anadón, y el concejal Francisco Fernández. El edil aseguró que no podía concretar cuándo se implantará porque se están elaborando los pliegos de condiciones para contratar las cámaras, así como la documentación para identificar "de oficio" a los residentes con vistas a que no tengan problemas para acceder a sus domicilios. "Aunque aún quede tiempo, y vayamos a empezar a aplicarlo de forma gradual, espero que sea en el menor tiempo posible, fundamentalmente porque que el mayor centro histórico de Europa soporte 110.000 vehículos al día en su interior lo hace absolutamente insostenible", declaró Fernández tras asistir, junto al alcalde Alfredo Sánchez Monteseirín, a la inauguración de las Terceras Jornadas sobre gestión del tráfico urbano que se celebran hasta el viernes en la Escuela Superior de Ingenieros, con la presencia de 40 expertos españoles en ingeniería de tráfico urbano y 260 asistentes.

Logroño y Palma de Mallorca también prevén colocar estas cámaras de control en sus centros históricos. En Madrid, el sistema lleva cinco años funcionando con 70 cámaras colocadas en los accesos principales a la zona centro (desde Atocha al Banco de España) y supone 2.000 multas diarias contra los conductores que rebasan los límites permitidos, según aclaró el técnico de SICE Félix Anadón al concluir ayer su ponencia (no prevista en el programa pero necesaria para cubrir la ausencia del director de área de Movilidad de Sevilla, Rubén García).

En el caso de Sevilla, la citada empresa dice desconocer qué cantidad de cámaras se instalarán, pero calcula que una ciudad con 15 a 20 entradas de acceso requiere "como mucho un año" para superar los trámites administrativos del sistema, una vez realizado el concurso. En su ponencia, Anadón destacó que la clave de las sanciones está en el uso de la firma digital de documentos con la certificación correspondiente para autentificar los datos de las denuncias enviadas al centro de control y a la Policía Local.

Según el concejal Fernández, en declaraciones recogidas por Europa Press, "si queremos que el centro sirva de referente, habrá que tomar medidas para que el exceso de vehículos no constriña y haga que un número importante de ciudadanos cambien de ámbito y lugar de actuación, por lo que después invertir la decisión será mucho más complejo".

En el primer día de las jornadas, promovidas por la Asociación de Ingenieros Municipales y Provinciales de España y por la Asociación de Ingenieros de Tráfico para compartir experiencias entre los profesionales, se abordaron los nuevos sistemas de control de accesos a zonas restringidas y quedó claro que las cámaras y el cobro de peaje con tecnología por satélite (GNSS) son el futuro de la gestión del tráfico urbano, por encima del bolardo (o pilón) electrónico, que presenta inconvenientes, como dejó claro ayer el ponente del Ayuntamiento de Palma de Mallorca, Miguel Femenía. La conferencia inaugural corrió a cargo de Sebastián de la Rica (Madrid), presidente de las dos asociaciones citadas, quien disertó sobre la evolución de la ingeniería de tráfico en España y sobre los retos que se presentan en el futuro.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios