asuntos sociales

El silencio del mayor maltratado

  • La Junta ha atendido en dos años cerca de 2.000 casos de ancianos víctimas de malos tratos.

  • Muchos no denuncian por vergüenza o por miedo a represalias o a quedarse solos.

Comentarios 3
El silencio del mayor maltratado El silencio del mayor maltratado

El silencio del mayor maltratado / rosell

"Me da vergüenza admitir que mi hija me ha echado de casa, me ha robado la cartilla y ha falsificado mi firma. Cómo voy a decir que la persona a la que le di la vida me ha abandonado en la calle como a un perro". María se seca las lágrimas con un pañuelo que guarda en el bolsillo de su chaqueta. "Llegué a temer por mi vida. Sé que la culpa no es suya, sino de las drogas", continúa esta mujer viuda de 78 años sentada en el sofá de una de las salas comunes de la residencia de ancianos en la que ahora vive, oculta de su hija.

El teléfono de Atención a las Personas Mayores (900 858 381), un servicio público y gratuito de la Junta de Andalucía, ha atendido entre 2016 y 2017 (hasta el 31 de octubre) un total de 7.929 llamadas, de las cuales 1.929 eran por un tema relacionado con el maltrato, según datos de la Consejería de Igualdad y Políticas Sociales. Se trata de un servicio de atención personalizada durante 24 horas, los 365 días del año, a través de profesionales cualificados y tiene como principal objetivo la detección de situaciones de riesgo de maltrato o desatención.

A María, que prefiere no decir su apellido para mantener el anonimato, no le gusta hablar de su mala experiencia y cómo su hija le robaba cuando tenía el mono para comprar droga. Fue una amiga suya quien le aconsejó que se fuera a vivir a un geriátrico y que no se lo dijera a su hija cuando ésta vendió el piso en el que vivía María y que su marido había donado en vida a su hija. "Son cosas que haces por falta de información, ignorancia. Nunca piensas que un hijo pueda arrancarte el corazón".

La asociación Voluntarios por Otro Mundo ha puesto en marcha una campaña para concienciar a la sociedad sobre los malos tratos a las personas mayores, especialmente a quienes lo sufre para que pidan ayuda y encuentren soluciones. La organización cuenta con la colaboración de la Parroquia de Las Flores del Barrio Pío XII de Sevilla y de la Obra Social de la Caixa, además de la parroquia de San Pío X, en Las Letanías, y la parroquia de Nuestra Señora de Guía (La Pañoleta), según confirma el ex Defensor del Pueblo Andaluz José Chamizo, involucrado en esta campaña de sensibilización.

Los tipos de maltrato más frecuentes son el físico, abuso sexual, abuso económico, desatención y el maltrato psicológico basado en el miedo al abandono. "En España, el 7% de los ancianos sufren maltrato, pero pocos denuncian. En 2015, hubo 1.365 denuncias en Andalucía", indica José Chamizo.

Para el ex Defensor del Pueblo Andaluz, detectar los malos tratos es una "necesidad" y "responsabilidad colectiva" a pesar de que los mayores guardan silencio. "Muchos incluso lo niegan por miedo a represalias o por miedo al abandono. A veces les da vergüenza reconocer que su hijo lo trata mal".

Los tipos de maltrato más frecuentes son el físico, el abuso sexual y el abuso económico

Según difunde la Asociación Voluntarios por Otro Mundo, algunas de las señales o pistas que permiten detectar esta violencia son cuando el anciano parece tener miedo del familiar que lo cuida, no quiere responder cuando se le pregunta o mira antes al cuidador, su comportamiento cambia cuando el cuidador sale de la habitación, manifiesta sentimientos de soledad, carece de amigos, muestra respeto excesivo al cuidador o expresan frases que denotan baja autoestima como 'no sirvo para nada'.

"Muchos no quieren hablar del tema y nos enteremos por los vecinos, que escuchan voces. En el caso de que haya abusos sexuales, tienes que intuirlo, ellos nunca te van a decir nada", comenta José Chamizo, que trata con personas que sufren este tipo de violencia a través de la asociación Voluntarios por Otro Mundo. "Este maltrato les deja huella y muchos están en tratamiento farmacológico. Conozco el caso de una persona que sufre demencia senil y, sin embargo, es capaz de contarte con todo lujo de detalles el daño que le han hecho, cómo lo trataban. Lo recuerda perfectamente, está perturbado".

Voluntarios por Otro Mundo lanza en Sevilla y Cádiz una campaña de sensibilización

Chamizo relata casos que conoce personalmente como el de un hombre viudo de 78 años que le donó a sus tres hijos en vida su piso y ahora éstos le reclaman la parte correspondiente del inmueble que heredó de su difunta esposa; o el de un hombre de 77 años en silla de ruedas que acabó en Urgencias después de que sus hijos le tiraran de la silla al no conseguir que les diera dinero. "En muchas ocasiones no denuncian porque temen quedarse solos", indica José Chamizo.

Hay situaciones en los que los agresores no son los familiares. Es el caso de una señora viuda de 70 años cuyo cuidador le robaba, según relata Chamizo. "Sus hijos vivían fuera y contrataron a un cuidador. La mujer me decía que le estaban robando y que creía que era su cuidador. Yo le aconsejé que se asegurara antes de denunciarlo", explica. "Ella lo descubrió un día y él le dio una paliza de muerte". Ahora, la señora vive con su hija, que ha regresado del extranjero para estar con ella después de lo ocurrido.

La Asociación Voluntarios por Otro Mundo, que se fundó hace unos cuatro años, ha centrado su campaña de sensibilización hasta ahora en Sevilla, pero próximamente la llevarán también a otras provincias andaluzas, empezando por Cádiz.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios