El tren de las rebajas llega puntual

  • Santa Justa acoge ya a una quincena de comercios que facilitan las compras de los viajeros y también atraen al vecindario

Son las 11:00 y María de los Ángeles espera la salida del próximo AVE a Madrid. "He llegado con bastante antelación para intentar comprar unos regalos a unos amigos", dice la joven, que al final se decidió por una camiseta de la tienda Chicarreros, uno de los comercios del hall de la estación que ayer en su escaparate tenía como reclamo el cartel de rebajas. Y es que salir de compras y de viaje a la vez es una opción que la estación de Santa Justa ofrece a todos los que por allí pasan. Una oferta que estos días se vuelve doblemente sugerente por los descuentos que se aplican a los precios.

Entre andenes y trenes el tiempo pasa de forma diferente, sobre todo para los que trabajan en la estación que ven como sus establecimientos se llenan o se vacían según esté más próxima la salida o llegada de alguno de los trenes. "También el horario está condicionado por la vida en Santa Justa, por ejemplo, abrimos de 9:00 a 21:00, cuando en un centro comercial no se abre hasta las 10:00", explica Martín, uno de los dependientes de Natura que, a pesar de reconocer que en la estación se está "algo más relajado, no paramos ni un segundo, sobre todo en periodo de rebajas".

Además de los clásicos del quiosco de prensa o de la tienda de recuerdos, cada vez son más las grandes marcas que ubican en Santa Justa uno de sus establecimientos. Tal es el caso de Musgo que, al igual que Natura, opta por trasladar sus productos habituales a este lugar. "Aquí viene la gente de pasada, con prisas, en busca del regalito que se les ha olvidado", comenta la encargada de la tienda que, además, destaca las diferencias entre el Musgo de la estación y el ubicado, por ejemplo, en el centro: "En la del centro trabajan más personas porque su dimensión es mayor y, por tanto, hay más clientes".

Entre bisutería, textil o complementos, destacan las corbatas de The Tie Gallery, no sólo porque su oferta en un espacio reducido es amplia sino porque esta cadena está presente sólo en estaciones ferroviarias. En la de Santa Justa lleva cerca de cinco años, antes estaba en el aeropuerto pero con el boom del AVE la trasladaron.

Entre corbatas y complementos para el hombre -también hay algunos de mujer-, Ana María García, trabajadora de esta galería de la corbata, destaca la singularidad de sus clientes: "Son muchos los clientes fijos que tenemos y que, nada más bajarse del tren, nos visitan. También se da el caso de los ejecutivos que, sin esperarlo, tienen que pasar un día más en la ciudad y no quieren repetir corbata en la reunión o se les mancha comiendo".

Los viajeros no son los únicos que se desplazan hasta la estación para comprar. Reyes y Paco decidieron ayer hacer a su pequeña Isabel el regalo de cumpleaños en el Imaginarium de la estación, "porque está más cerca de casa, a veces vamos a éste". Pero si alguien realmente quiere llevarse un buen sabor de boca de la ciudad, nada mejor que acercarse hasta Maximiliano Jabugo, donde el surtido de ibéricos es amplio, o hasta Ave María, venta de dulces de conventos. Eso sí, estas delicatessen no están rebajadas.

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