La Fiscalía lusa archiva el caso Madeleine

  • Los McCann afirman sentirse aliviados tras dejar de ser sospechosos pero aseguran que nunca abandonarán la búsqueda de su hija · Los abogados podrán acceder a los archivos esta semana

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La Justicia lusa archivó ayer, por falta de pruebas, el caso de Madeleine McCann, después de 14 meses investigando su desaparición, y retiró la condición de sospechosos a los padres de la niña británica, Kate y Gerry, que afirmaron que nunca abandonarán la búsqueda de su hija pese al cierre del caso.

Un escueto comunicado de diez líneas libró también de toda culpa al tercer sospechoso, el también británico Robert Murat - que habitaba en una casa cercana al apartamento donde desapareció la niña- y vino a admitir el fracaso de una investigación que dio la vuelta al mundo y deja aún abiertas muchas interrogantes. "No se han obtenido pruebas de la práctica de delito alguno", añadía el comunicado, que sólo reabrirá el caso "si surgieran nuevos elementos de prueba que originen diligencias serias y consecuentes".

En una breve comparecencia ante la prensa en el Reino Unido, los padres de Madeleine afirmaron sentirse aliviados tras dejar de ser considerados sospechosos pero aseguraron que no tenían nada que celebrar. "Es difícil describir la desesperación que sentimos al ser nombrados 'arguidos' y posteriormente ser retratados en la prensa como sospechosos de la desaparición de nuestra propia hija", dijo Kate McCann, que consideró "devastador" el efecto que esa sospecha tuvo en la búsqueda de Madeleine."

Al ser preguntados si consideraban emprender acciones legales, los McCann declararon que su prioridad era encontrar a su hija y que en eso se centrarían "en las próximas semanas".

El abogado luso del matrimonio, Rogerio Alves, afirmó que "infelizmente" el caso se cierra sin que se conozca lo que pasó la noche de la desaparición de la niña, en tanto que los representantes legales de Murat se felicitaron porque haya terminado la "pesadilla" de su cliente. "Me siento bien, pero eso no quita el hecho de que aún hay una niña desaparecida, que es muy triste", declaró Murat. "Habría sido mejor haber sido absuelto y saber lo que pasó, tener un sentimiento de conclusión, pero eso no ha pasado", añadió.

Respecto al sumario, la Fiscalía puntualizó que cuando sea público podrá ser consultado por "cualquier persona que revele interés legítimo y respete las formalidades y límites impuestos por la ley". Los documentos del caso levantan gran expectación en Portugal, porque en ellos deben figurar los elementos que llevaron a la Policía a formular sus sospechas. Aunque la prensa lusa ha revelado muchas filtraciones policiales sobre la investigación, nadie conoce a ciencia cierta su grado de certeza.

Al parecer los abogados del matrimonio podrán ver los archivos antes del final de esta semana, según dijo ayer el portavoz de la familia, Clarence Mitchell. Así, el abogado de la familia en Portugal, está a la espera de la notificación oficial de las autoridades portuguesas, añadió Mitchell. Alves espera que a partir de ahora la información de la Policía Judicial (PJ) portuguesa sirva para que la Policía británica y los investigadores privados contratados por los McCann avancen en su trabajo y "surja una nueva luz en la investigación".

Pero el principal defensor de la culpabilidad de los McCann, el ex detective jefe del caso Gonçalo Amaral, que fue ridiculizado por la prensa británica y tuvo que jubilarse con 48 años, aún no ha dicho su última palabra sobre la desaparición. Según dijeron sus representantes, Amaral presentará el jueves su esperado libro sobre el caso que le costó la carrera en la PJ. El ex detective se ha mostrado convencido de que sí había indicios relevantes para abrir una causa judicial.

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