Grañén o la euforia contenida por el Gordo

  • Aunque se haya vendido íntegramente en la localidad oscense, la mayoría de los décimos del 58.268 han ido a parar a municipios cercanos.

Los habitantes de Grañén viven entre la decepción por el poco dinero que ha dejado el Premio Gordo de la Lotería de Navidad en la localidad, cuya administración ha vendido aquí íntegro el número, y la alegría por la cercanía de los municipios a los que se han ido los millones.

Desde el Bar Teruel, su dueño, Pepe Ocón, ha reconocido sentirse decepcionado cuando se ha enterado de que la mayor parte del premio se ha vendido fuera de la localidad.

Desde el Ayuntamiento de Grañén, una localidad de 1.200 habitantes, se han mostrado más conformes precisamente porque ha tocado en municipios del entorno como Tardienta, Sodeto o Huesca. "Si toca cerca a todos nos llega", ha confesado un funcionario de este municipio.

"Rabia" ha sentido Rafael Mallada, propietario del Bar Bolea de Tardienta cuando se ha enterado de que el bar Boira, de reciente apertura, ha sido el que ha repartido la suerte del Gordo en la localidad. A pesar de que le habían ofrecido lotería de ese número, como no es jugador no llevaba "nada" de lotería, por lo que ha reconocido sentir "envidia" de los premiados, entre ellos su hermano, agraciado con 400.000 euros de un décimo.

Alegría contenida es la que ha expresado Pilar Fornoza, la antigua propietaria del bar Boira y que llevaba varios números del Gordo, para ella y para sus hijos.

Fornoza ni se lo hubiera imaginado que le iba a tocar la lotería, según ha señalado y de hecho anotaba los números por curiosidad hasta que ha oído que había caído en Grañén y entonces ha empezado a "sonar". La agraciada sólo ha tardado "dos o tres minutos" en confirmar el premio, a través de los gritos de su cuñado y la llamada del bar Boira, establecimiento que ha rehusado hacer declaraciones a los medios de comunicación.

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