Investigan en Galicia otro caso en relación con el mal de las 'vacas locas'

  • Tras conocer la muerte de dos personas en Castilla y León, se espera que se confirme la enfermedad en un hombre de 40 años hospitalizado en Lugo · Los ganaderos descartan una caída en las ventas

La Consejería de Sanidad de Galicia está estudiando en la provincia de Lugo un posible caso de la nueva variante de la enfermedad de Creutzfeldt-Jakob, relacionada con la Encefalopatía Espongiforme Bobina (EEB), conocida como el mal de las vacas locas. Se trata de un hombre joven, de unos 40 años de edad, que permanece ingresado en el Hospital Xeral desde hace poco más de un mes.

Aunque los síntomas que evidencia el paciente pueden coincidir en parte con los provoca esta enfermedad, su estado también pudo ser originado por otras patologías más comunes, como una depresión profunda, una encefalopatía etílica o por alzheimer.

En ese sentido, fuentes de la Consejería aclararon que se trata de "un caso sospechoso", pero no contrastado de esta enfermedad. Además, advirtieron que hasta dentro de aproximadamente un mes no se conocerán los datos preliminares y la "confirmación absoluta" no puede realizarse hasta que se produce el fallecimiento del afectado, porque es necesario realizar "una necropsia" del cerebro.

"El proceso de diagnóstico es complicado", según puntualizó el subdirector general de Epidemiología, Xurxo Hervada, que precisó que las pruebas "incluso se remiten a un laboratorio de referencia del Reino Unido". No obstante, apuntó que cada año "aparecen entre uno y tres casos" de la enfermedad de Creutzfeldt-Jakob clásica, de los que parte requieren "diagnóstico diferencial con la nueva variante".

El director general de Salud Pública de la Junta de Galicia, Ramón Medina, explicó ayer que la muerte de dos personas afectadas en Castillo y León se suman a otra más en Madrid, frente a los 204 en todo el mundo, 163 en el Reino Unido ó 20 en Francia, países cuyos consumidores estuvieron mucho más expuestos que los españoles hasta finales de 2000, en que se tomaron las medidas de prevención.

Sobre éstas aseguró que han sido absolutamente eficaces, por lo que hoy no hay ningún riesgo para el consumidor, y agregó que la aparición de personas afectadas en estos años estaba "prevista", ya que la enfermedad tiene un período de latencia de 6 a 8 años y un máximo de unos 12, por lo que podrán seguir apareciendo aproximadamente hasta 2014.

Por su parte, el director general de Ganadería, Carlos Escribano, quiso subrayar ayer que las dos últimas muertes no suponen "que estemos ante un problema de seguridad alimentaria ya que los contagios fueron anteriores a 2001", año en que se pusieron en marcha todas las medidas de control y erradicación de la Encefalopatía Espongiforme Bobina.

De hecho, recordó que ninguno de los animales que han dado positivo en los test de detección de la EEB en el matadero nacieron con posterioridad a 2000, por lo que la enfermedad ganadera se puede dar por erradicada.

Así ha informado de que desde que se detectara la primera vaca loca en España, en noviembre de 2000, se han contabilizado un total de 727 casos de reses infectadas, con dos animales enfermos ese año; otros 82 casos en 2001; en 2002, 127; en 2003, 167; 137 en 2004; en 2005, otros 98; en 2006 apenas 68; 39 el año pasado y siete en lo que va de 2008.

Tanto la administración como el sector ganadero descartan que se produzca una caída de consumo de la carne de vacuno en los próximos meses. Pero la organización agraria Asaja ha exigido mayores controles sanitarios en la carne de fuera de la UE que se vende en España.

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