Sólo el 5% de los enfermos mentales graves cuentan con un trabajo estable

  • La ministra de Sanidad, Ana Mato, dice que "estamos ante un grave problema"

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Sólo el 5% de las personas que sufren una enfermedad mental grave tienen un trabajo estable, una barrera con la que se encuentran este tipo de pacientes en su lucha por normalizar su vida, lo que consiguieron algunos de ellos tras pasar por crisis, desesperanza y rechazo.

Son algunos de los datos que se conocieron ayer en una jornada de concienciación, organizada por la Confederación Española de Agrupaciones de Familiares y Personas con Enfermedad Mental (Feafes), con motivo del Día Mundial de la Salud Mental, que se celebra mañana en más de cien países.

Un acto que presidió la ministra de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, Ana Mato, en la sede de su departamento, quien señaló que el 9% de la población española padece este tipo de enfermedades y que el 15% las padecerá en algún momento de su vida.

La ministra, que recordó que se desarrollará un proyecto de ley para armonizar la normativa existente sobre derechos y protección de la discapacidad en una ley única, señaló también que se está trabajando en una propuesta legislativa para la regulación de la tutela judicial en relación a estos enfermos.

"Estamos ante un grave problema que requiere una atención prioritaria por parte de los poderes públicos y también de la sociedad", indicó la ministra, quien aseguró haber tomado "buena nota" del manifiesto que ayer hicieron público estos enfermos.

En el manifiesto, con el lema con el que se celebra este año el Día Mundial, La mejor inversión, tu salud mental, Feafes consideró fundamental incrementar los esfuerzos para conseguir que la integración a través del empleo sea una oportunidad real para las personas con trastorno mental.

Los pacientes, tal y como dijo el representante del Comité de Personas con Enfermedad Mental de Feafes, Basilio García, quieren que se concreten las medidas sobre empleo, aunque saben que es un momento difícil. Pero "el sufrimiento de no tener un rol social -dijo- es desmedido".

Además, la confederación muestra en el manifiesto su preocupación por que los "recortes presupuestarios se puedan traducir en que parte de la población vea limitado su derecho a recibir atención social o sanitaria".

"Esto supondría -añaden los enfermos- un grave deterioro de la salud de estas personas, y en muchos casos, una condena a la exclusión social".

Además, la confederación reclama que "ningún cambio legislativo se traduzca en el empeoramiento de los servicios de atención en salud mental" y que se cumpla la convención de la ONU de los Derechos de las Personas con Discapacidad ratificada por España.

En estos tiempos de crisis económica, es "más necesario que nunca -dijo Feafes- prestar atención a los diferentes problemas de la salud mental" y máxime si tenemos en cuenta que con ella, según el presidente de la confederación, José María Sánchez Monge, "han aumentado enormemente los problemas de ansiedad, que en muchas casos pueden desencadenar en otros".

No obstante, los casos de patologías muy graves, como la esquizofrenia, el trastorno bipolar o la depresión mayor no experimentaron un incremento.

Actualmente, según Monge, cerca de un millón de españoles tienen problemas de salud grave, que son tratados con terapia, unas enfermedades que suelen manifestarse en los adultos entre los 18 y los 25 años, y que pueden desencadenarse por el consumo de tóxicos.

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