La mitad de los adultos del mundo desarrollado serán hipertensos en 2025

  • Los especialistas debaten en un congreso en Valencia si los casos de hipertensión leves deben ser sometidos también a tratamiento.

En 17 años una de las enfermedades cardiovasculares más comunes, la hipertensión, ligada a hábitos poco saludables como el sedentarismo y la mala alimentación, pueden extender de tal forma en la población del mundo desarrollado que prácticamente la mitad de los adultos la padezcan. Especialistas reunidos en Valencia tratan de hacer frente a un problema de salud pública que se augura como epidemia global. Entre otros asuntos, debaten si los casos de la extendida hipertensión leve deben ser sometidos también a tratamiento para evitar un agravamiento. 

El incremento progresivo de las cifras de hipertensión observado en la población de los países desarrollados en la última década indica, a juicio de los expertos, que en 2025 la mitad de los adultos de estos países serán hipertensos. Ello apunta a que, en próximos años, esta enfermedad, primera causa de eventos cardiovasculares, se convertirá en una epidemia global y uno de los problemas de salud pública, siempre que no se lleven a cabo medidas de control frente a esta enfermedad. 

"Dada la envergadura de este problema, y con el objeto principal de disminuir el número de fallecimientos por causa de esta enfermedad, creemos necesario llevar a cabo estrategias de ámbito nacional dirigidas a la prevención, tratamiento y control de la hipertensión", según el doctor Luis Miguel Ruilope, presidente de la Sociedad Española de Hipertensión-Liga Española para la Lucha contra la Hipertensión Arterial (SEH-LELHA), que celebra en Valencia su XIII reunión.

En este sentido y, por primera vez, esta sociedad, junto a 20 entidades científicas españolas, está concluyendo la elaboración de la ‘Declaración sobre estrategias de futuro en política sanitaria para prevenir y controlar la hipertensión arterial’.  

Este especialista añade que este primer documento, que pretende sentar las bases de una estrategia para crear un plan de política sanitaria global en hipertensión de ámbito nacional tendrá éxito si autoridades sanitarias, profesionales médicos, pacientes y población general van de la mano. Así, este documento tiene como prioridad  "el control de la hipertensión en la gestión de procesos asistenciales; potenciar la autonomía y capacidad de los profesionales sanitarios en la prevención y control de la hipertensión arterial; mejorar el cumplimiento terapéutico por parte del paciente, y generar evidencia que permita cuantificar los costes y beneficios de las medidas dirigidas a controlarla, incluyendo la reducción de incidencias cardiovasculares".

En relación a la reunión de Valencia, los casos de presión normal alta que pueden presentar alto o muy alto riesgo cardiovascular pueden estar infradiagnosticados e infratratados, según señaló el médico de familia Alberto Galgo en uno de los talleres formativos dirigidos a Atención Primaria patrocinados por AstraZéneca.

En opinión de Alberto Galgo, la presión normal alta se define como aquella que se encuentra entre 130-139 mmHg de sistólica y 85-89 de diastólica. "Son niveles ligeros, que no leves, y el debate se centra en si estos índices de tensión ligera constante deben ser tratados o no", señaló. 

En la actualidad generalmente se trata de pacientes sin seguimiento o intervención específica porque no llegan a tener una presión elevada, según afirmó. "Merece la pena estudiarlos con el fin de descubrir si alguno de ellos presenta riesgo cardiovascular elevado asociado a otros factores como puede ser la diabetes", añadió.

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