Crisis de salud pública El Gobierno llama a la calma e insiste en que el consumo de carne es totalmente seguro

Dos muertes por la enfermedad ligada al mal de las 'vacas locas'

  • La Junta de Castilla y León ha notificado dos fallecimientos por la nueva variante de la enfermedad de Creutzfeldt-Jakob · Serían ya tres las personas muertas por la infección priónica en el país desde 2005

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La Junta de Castilla y León confirmó ayer que dos personas fallecieron en la comunidad como consecuencia de la nueva variante de la enfermedad de Creutzfeldt-Jakob (nvCJ), relacionada con la Encefalopatía Espongiforme Bovina, más conocida como el mal de las vacas locas. Estas muertes se produjeron en los pasados meses de diciembre y febrero y elevan a tres las víctimas en España por esta enfermedad, desde 2005. Tras hacerse pública esta noticia, la ministra de Agricultura, Elena Espinosa, transmitió "tranquilidad" a los consumidores y aseguró que en el país se realizan numerosos controles de calidad sobre todos los animales que pasan a través de la cadena alimentaria.

El director general de Salud Pública de la Consejería de Sanidad del Ejecutivo castellano y leonés, José Javier Castrodeza, confirmó que el fallecimiento de estas dos personas, de 41 y 50 años, fue a causa de la nvCJ, una enfermedad que puede tardar hasta 13 años en incubarse. De este modo, se cree que los fallecidos habrían consumido la carne infectada antes de 2001, año en el que la Unión Europea (UE) hizo obligatorio el control a animales, con el fin de evitar este mal.

Por este motivo, la Junta de Castilla y León no descarta que existan más casos de este tipo, asegurando, al mismo tiempo, que nada tiene que ver con la carne que se consume hoy en día en el mercado, motivo por el que los consumidores pueden estar "tranquilos", según Castrodeza, quien también señaló que estos sucesos no tienen, de ninguna manera, "trascendencia para la salud pública".

La misma línea siguió la ministra de Agricultura, que pidió "tranquilidad" a consumidores y a profesionales del sector, asegurando que ahora "no estamos en las mismas circunstancias de hace muchos años", aunque, durante su intervención en la Conferencia Sectorial de Agricultura y desarrollo Rural, en Lanzarote (Gran Canaria) reconoció que esto puede ser "consecuencia de aquello", en alusión al mayor nivel de seguridad alimentaria actual. En este sentido, la ministra señaló que en España se registraron 719 casos del mal de las vacas locas desde 1999; sin embargo, hasta los dos casos conocidos ayer, sólo se había producido una muerte por la variante de la enfermedad neurológica humana relacionada con la patología animal, en 2005, cuando falleció una joven de 26 años en Madrid. "Se trata de consumos de hace muchísimos años, antes de estar establecido cualquier tipo de control en España y en la UE", dijo Espinosa.

A este caso también se refirió el director General de Salud Pública del Ministerio de Sanidad y Consumo, Manuel Oñorbe, quien insistió en que estas muertes se tratan de "casos esporádicos" que "no tienen consecuencias epidemiológicas ni ponen en riesgo la salud de los ciudadanos" y que, por ello "no se modificarán las medidas ya establecidas desde el año 2000".

Organizaciones del sector agrario apelaron a la calma y aseguraron "plena garantía" en los productos cárnicos. Así, el secretario general de la Unión de Pequeños Agricultores, Lorenzo Ramos, señaló que el mal de las vacas locas está completamente controlado y que gracias a los controles ya no hay animales infectados, por lo que "es muy difícil que la infección se pase a las personas". "Nos gustaría que esto no causase una alarma general que produzca una crisis en el sector ganadero, que ya atraviesa por malos momentos", puntualizó Ramos. También la Organización de Consumidores y Usuarios destacó que los controles de seguridad de los mataderos "son estupendos" y que estas muertes sólo son consecuencia del consumo de una carne de hace muchos años, cuando se desconocía la enfermedad. Del mismo modo, la Confederación de Consumidores y Usuarios señaló que la enfermedad "está controlada" y que no debe crearse alarma. Este optimismo contrasta con la opinión de la Federación de Consumidores en Acción, que no cree que se esté haciendo todo lo posible por evitar esta enfermedad, por lo que pidió al Gobierno que inviertan más en controles alimentarios y aumenten la red de inspectores, porque, según el portavoz de la entidad, Rubén Sánchez, el nivel de los controles alimentarios en España es "muy bajo" y adolece "de un déficit de inspección".

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