Ayudar a los demás como 'modus vivendi'

1986, Ucrania. Fue en este lugar donde tuvo lugar una de las grandes tragedias humanas del siglo XX: el desastre de Chernobil. 25 años después, personas como el presidente de la Federación Andalucía Solidaria (Feansol), Anastasio León, trabajan para ayudar a aquellas personas que siguen sufriendo las secuelas del accidente. "La gente suele pensar, como es normal, que han pasado 25 años del accidente de Chernobil. Sin embargo, hace ya 25 años que vivimos con Chernobil". Feansol es una federación de asociaciones solidarias que se dedica a desarrollar proyectos y actividades; todas ellas centradas en la ayuda a las poblaciones que hayan padecido las consecuencias de la catástrofe en su propia piel. La sede se encuentra en Estepa y, desde allí mismo, se coordinan todas las actuaciones de la organización que desembocan en programas de acogida de menores bielorrusos, en la gestión de ayudas económicas procedente de colectivos y particulares y en la participación en otros proyectos. "Es importante ayudar porque, tras 25 años de lo ocurrido, sigue habiendo niños con malformaciones. En la provincia de Minsk (Bielorrusia) el 85% de las gestaciones son complicadas y los bebés son prematuros", declara León. Al preguntarle por qué le dedica tanto tiempo a la solidaridad contesta: "Mi filosofía de vida es que, en el tiempo libre que disponemos, debemos ayudar a los demás".

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